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Cuentan otro porvenir para La Camocha

El Ayuntamiento de Gijón, la dirección de Mina la Camocha, el IDEPA, la Consejería de Industria, el SOMA… ,entidades a las que se sumarían hasta SOGEPSA Y SEDES, anunciaban tras el cierre de la explotación un inmediato porvenir para los terrenos la mina: recuperación, tecnología, empleo y maravillas mil por metro cuadrado para 2009. Eso anunciaban en 2006.
En ese futuro inmediato estaba, entre otros avances, el suministro de energía al Camocha Bussines Park” mediante una central que quemaría el gas existente en la mina.

Mina La Camocha puede pasar de convertirse en una reserva carbonífera a una reserva de gas natural, tras el cese de la explotación de hulla el 31 de diciembre de 2007. Así lo creen la dirección de la empresa, el Ayuntamiento y dirigentes sindicales del SOMA.LA NUEVA ESPAÑA- 23-9-2006

En septiembre de 2006 el porvenir era tal que esto:

Un parque empresarial de 334.925 m2 en el suelo minero, «en el que se crearán 780 nuevos empleos o probablemente más». Una zona empresarial situada en un buen emplazamiento y «que puede ser su propio autoproductor de energía eléctrica a través del gas natural», añadió (Victor Zapico). LA NUEVA ESPAÑA (19/9/06)

El Ayuntamiento de Gijón planifica ya la construcción de un nuevo parque empresarial en las instalaciones que dejará libres Mina La Camocha cuando concluya su actividad el 31 de diciembre de 2007. Paz Fernández Felgueroso avanzó ayer en la Feria Internacional de Muestras de Asturias este proyecto que busca compensar el cierre de la emblemática explotación minera y que podría ser una realidad a lo largo de 2009. Los primeros estudios con los que se trabaja hablan de la creación de entre 300 y 500 empleos y una inversión pública de partida de 10 millones de euros.
El director general de Mina La Camocha, Víctor Zapico, ofreció ayer a EL COMERCIO algunos datos más sobre los estudios de viabilidad previos en los que están involucrados, además del Ayuntamiento, el Idepa, la Consejería de Industria y el instituto para la reestructuración de la minería del carbón y el desarrollo alternativo de las comarcas mineras. Más adelante se sumarán también al proyecto Sogepsa y Sepes. EL COMERCIO 15-8-2006

El 2009 ya es pasado, está terminando 2010 y sobre La Camocha se sigue hablando del porvenir de esos terrenos abandonados en los que se vigilan las rapiñas ( no se admiten rateros de poca monta, aquí por lo que se ve o los asuntos son comisionados y/o millonarios o no se toleran).
Se mantiene el porvenir gaseoso, aunque ya no hablan sacar metano, hablan de meter CO2
Se mantiene el pasado y el presente vergonzoso, las escombreras y las balsas sin recuperación, daños en la carretera y en propiedades particulares consecuencia del paso de camiones para transportar el regalo a la UTE Dique Torres…

La Camocha busca su futuro

Las ofertas para la adquisición de los bienes y activos de la empresa se conocerán en los próximos días, dos años después del cierre de la mina
Además de los acreedores -800-, el Ayuntamiento de Gijón y Hunosa están a la espera de la resolución del proceso judicial. Tanto el Consistorio como la empresa minera están interesados en dar contenido a esos terrenos. El primero, impulsando un parque empresarial. La segunda, utilizando el subsuelo de la mina para el almacenamiento de dióxido de carbono.

La Camocha busca su futuro
EL COMERCIO 12-12-2010

El pasado 29 de noviembre se cerró el plazo de dos meses abierto por el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Oviedo para la presentación de ofertas al plan de liquidación de Mina la Camocha. El proceso concursal de la empresa llega así a un momento clave. En breve se conocerá el interés despertado por la venta directa de los activos de la compañía, valorados por los administradores en cerca de 57 millones de euros. Además de los acreedores -800-, el Ayuntamiento de Gijón y Hunosa están a la espera de la resolución del proceso judicial. Tanto el Consistorio como la empresa minera están interesados en dar contenido a esos terrenos. El primero, impulsando un parque empresarial. La segunda, utilizando el subsuelo de la mina para el almacenamiento de dióxido de carbono. Dos años después del cierre, La Camocha sigue aguardando su futuro.
«No pasar. Peligro, Instalaciones industriales en ruinas». La advertencia, escrita blanco sobre rojo, aparece en un cartel colocado en el acceso al pozo número 2 de Mina La Camocha. Al lado de una verja cerrada con cadena y candado y de un montón de escombros, restos de parte del edificio que albergaba los almacenes y que se vino abajo recientemente. El abandono es total. Las vagonetas, apiladas, se oxidan frente al taller eléctrico. Partes del muro que separan los edificios de la carretera se han venido abajo. Pocos cristales siguen intactos…
Las únicas almas que estos días recorren los más de 330.000 metros cuadrados de terreno que posee la empresa en San Martín de Huerces, a escasos siete kilómetros del centro de Gijón, son las de los vigilantes que se encargan de custodiar las instalaciones durante las 24 horas del día y la de la pequeña perra que un día apareció por allí y que, desde entonces, les hace compañía.
Muy de tarde en tarde se deja caer por la mina algún ex trabajador. Muchos disfrutan de sus jubilaciones y prejubilaciones fuera de Asturias y aprovechan sus visitas a la región para acercarse al pozo. Para hacerse una foto frente al edificio de la subestación eléctrica, una pared blanca en la que los sindicatos han dejado su huella -CSI, SOMA-FIA-UGT y CC OO, que tuvo su germen en esta mina- y en la que un dibujo recuerda el 75 aniversario de la explotación minera fundada por los hermanos Felgueroso en octubre de 1935.
Hace tres años que de sus entrañas no se extrae más carbón. Dos años, desde que se procedió al cierre oficial de la que era la última mina activa en el concejo de Gijón.
En ese tiempo, han sido varios los intentos de robo en la mina. La Guardia Civil suele patrullar la zona para disuadir a posibles ladrones en busca de chatarra, cobre, baterías o todo lo que puedan llevarse de la explotación hullera. Incluso se han practicado ya algunas detenciones y ha habido un juicio. «Gracias a que hay vigilancia contratada las 24 horas en la mina, porque, si no, esto ya estaba todo desmantelado», comenta un vecino del poblado de La Camocha.
18 días antes de que cesara la actividad en la mina, y cuando aún quedaban por definir algunos aspectos relativos a su cierre, la empresa solicitó un proceso concursal -la antigua suspensión de pagos- que sigue su curso en el Juzgado número 1 de lo Mercantil de Oviedo.
El plazo de dos meses abierto por el juez Alfonso Muñoz Paredes para la presentación de ofertas al plan de liquidación de la empresa se cerró el pasado 29 de noviembre. En los próximos días se fijará la fecha de apertura de los sobres que contienen las ofertas para la adquisición de los bienes y activos de la compañía. No habrá subasta -herramienta que la ley que regula los procesos concursales prevé como medio preferente de venta- sino venta directa de los mismos. La condición impuesta es que las ofertas se sitúen por encima del 50% del valor de tasación de cada uno de los bienes en liquidación.
Además de los 334.925 metros cuadrados de terreno industrial -valorados por los peritos en 34,7 millones de euros-, Mina La Camocha dispone de varias parcelas rústicas en Leorio, Granda y Mareo (en Gijón) y Secadiella (Siero) que fueron tasados en 431.777 euros, y de instalaciones y maquinaria por valor de casi 4 millones de euros. Los activos mineros engloban la escombrera -de la que en estos últimos meses se extrajeron 500.000 toneladas de material para los rellenos de la obra de ampliación de El Musel-, valorada en 5,27 millones de euros; una balsa de finos (9,05 millones); concesiones mineras (3,98 millones); instalaciones y maquinaria exterior (1,55 millones) e interior (0,27 millones), además de inversiones financieras, participaciones en empresas y deudas comerciales.
Obstáculo judicial
El concurso de acreedores y el proceso de liquidación de Mina La Camocha se ha convertido en un obstáculo para los planes del Ayuntamiento de Gijón de convertir esta zona en un nuevo polo de actividad empresarial. Cualquier posible avance de esta propuesta -expresada ya en 2006 por la alcaldesa- se está viendo condicionado por el proceso judicial. Porque mientras no esté clara la propiedad del suelo, no hay nada que hacer. El concejal de Promoción Económica e Innovación, José María Pérez, asegura que, pese a todo, el Consistorio no renuncia a que los terrenos de La Camocha -que cuentan con la calificación de suelo industrial- alberguen un parque empresarial «que tenga como elemento de referencia el Parque Científico y Tecnológico». Pérez, que recordó que «el Ayuntamiento nunca se planteó comprar esos terrenos», no descarta, incluso, que ese parque empresarial pueda llevarse a cabo íntegramente por la iniciativa privada. «Aunque es cierto que no hay muchos precedentes de promoción privada del suelo en Asturias, un ejemplo lo tenemos aquí en Gijón con el polígono de Olla-Casares, en Porceyo», apuntó el edil socialista.
La empresa minera Hunosa, en la que fueron recolocados varios de los mineros de la última etapa de La Camocha, también mostró en su día interés por adquirir los terrenos para destinar el subsuelo al almacenamiento de dióxido de carbono. Ambos proyectos, el de Hunosa y el del Ayuntamiento, podrían ser compatibles.

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