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MANIFESTACIÓN CONTRA EL DESMANTELAMIENTO DE ASTURIAS

LA NUEVA ESPAÑA (17/3/05) Ángel C. SUARDÍAZ


Miembros de la plataforma de la zona rural se sumaron a la protesta que convocaron contra el desmantelamiento de Asturias, CSI y SUATEA



«¡Lo dice el gordo, leyenda urbana!». Dos mil personas jalean con ironía a una pareja de jóvenes que se planta en la manifestación de CSI y SUATEA con un niño de la mano y una maleta en la otra donde puede leerse: «Échennos de Asturies». La marcha estuvo repleta de reproches al gobierno de Areces.


Pancartas, banderas, megáfonos, gaiteros. Dan las ocho de la tarde y la plaza de El Humedal se llena de color y de sonido. Alerta, Asturias. El Gobierno de Areces y los colaboracionistas de la patronal, junto con los sindicatos que retroalimentan al poder, mienten como Goebbels. Todo es propaganda. Lo advierte la Corriente Sindical de Izquierda y el SUATEA, convocantes de la protesta contra el desmantelamiento de la región, «parcelada por la autoridad y sus afines», según denuncia un pasquín anónimo. Morala, siempre en la brecha, encabeza la marcha. «Lucha hoy para no llorar mañana», corean los manifestantes camino de la plaza del Carmen.Les acompañan Andecha Astur, su filial Darreu, los prejubilados de La Camocha, los vecinos de la zona rural, el PCPE y un puñado de «okupas». La abigarrada comitiva vela un féretro con la leyenda «RIP Asturies». «Esta tierra caerá en picado cuando se acaben las ayudas y las subvenciones que ellos mismos se reparten», adoctrina con gesto adusto un hombre a un crío.


Los habitantes del agro amenazados de expropiación distribuyen octavillas donde detallan ingresos y patrimonio de populares parejas socialistas que cobran del erario público cantidades escandalosas desde ni se sabe. «Que los expropien a ellos», brama una mujer con el pañuelo verde al cuello.


Se incorporan a la concentración dos jóvenes con alianza y niño. Él arrastra una maleta donde puede leerse «échennos de Asturies». Les saludan con una ovación y les jalean con ironía: «¡Lo dice el gordo, leyenda urbana!».


Son pocos, apenas dos mil, pero les sobra corazón. Reclaman la ayuda «de cualquier colectivo, grupo, partido, asociación, sindicato o lo que sea que quiera enfrentarse a la destrucción de Asturias y a la diáspora de su juventud». Y obtienen la primera adhesión en forma de «manifiestu» que firma la corriente de opinión de IU, la de Francisco Prado Alberdi, ex secretario general de CC OO en Gijón.


Entre consignas y proclamas llegan todos a la plaza Mayor y bajo el balcón consistorial reiteran su contrariedad con más fuerza que nunca. Asoma en retaguardia una miniatura de furgón policial que arrastran cuatro mozos. Fabricado en cartón, reproduce el impacto de volador que sufrió uno de esos vehículos durante la última refriega del Naval. Le acercan candela y lo incendian como ninot de falla. «Menos Policía, más trabajo», gritan mientras se dispersan. Vuelven a sus casas y todo sigue igual.

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