Hace unos meses recibimos en el correo de nuestra web una carta de unos vecinos de Rivas Vaciamadrid, víctimas de la forma de operar de esta promotora…Covibarges, principal promotor del desarrollo de 1.200 viviendas, LA NUEVA ESPAÑA (8/3/08) ¿Será que la fama de nuestra región traspasa fronteras y ya se sabe que aquí no pasa nada?
Esta es la historia-calvario de unos vecinos de Rivas Vaciamadrid, que en 1998 compramos a través de la promotora gestora CovibarGes, S.L. unos chalets en Rivas Vaciamadrid, y en 5 meses comenzaron a aparecer grietas en nuestras viviendas. En la actualidad, tras 9 años de sufrimiento, las viviendas se encuentran sujetas a un expediente de ruina del Ayuntamiento, y tenemos una causa en el Tribunal Supremo, pendiente de que algún año salga la vista. Los vecinos nos vimos obligados a abandonar las viviendas, y tras un año de calvario, en que estuvimos realojados en otras, nos vimos obligados a comprarlas, lo cual supone que, en la actualidad, estamos pagando dos hipotecas, la de la casa en ruinas, y la de la casa que nos obligaron a comprar. Nuestra situación es bastante desesperada, y hemos acudido al Ayuntamiento (de Izquierda Unidad) para que nos ayude. Sin embargo,
curiosamente nuestro Ayuntamiento nos ha estado dando largas, a través de reuniones en las que alentaban una solución paliativa, hasta que, finalmente, tuvieron lugar la elecciones municipales. Desde entonces, el Ayuntamiento no ha vuelto a dar señales de vida. En el proceso judicial que se abrió, transcurrido el tiempo, nos percatamos
de que, el abogado que llevó nuestro caso, también lo era de la empresa que gestionó toda la promoción, Covibarges. Ello ha supuesto que, esta empresa, no haya sido denunciada en el proceso, y por tanto se considera como no responsable de los hechos, aunque fuentes jurídicas consultadas nos han informado de lo contrario. En esta época de situaciones urbanísticas «complejas», nos gustaría que contactarais con alguno de nosotros, y que pudiéramos denunciar públicamente nuestra situación, la excesiva lentitud de la justicia, y la inexistencia de colaboración por parte de un Ayuntamiento que, a día de hoy, es de los pocos en los que gobiernan los de Izquierda Unida en nuestra Comunidad. Además, querríamos denunciar cómo una promotora ya conocida, Covibarges, que realmente ha sido responsable de la construcción de unas viviendas en un terreno que no cumple las condiciones de edificabilidad, campea impunemente en nuestro municipio, y en otras Comunidades Autónomas, construyendo viviendas de lujo, y no ha sido capaz de asumir su parte de responsabilidad tan importante en nuestra ruina económica .
Se publicó en abc en el suplemento inmobiliario del 9 de julio de 2004, un reportaje titulado «Graves vicios estructurales amenazan la seguridad de algunas viviendas en Rivas». Ha sido el único eco de la prensa en nuestra causa en todos estos años.
LA NUEVA ESPAÑA (8/3/08)
El desarrollo de 1.200 viviendas en Granda ya está en vías de tramitación. Covibarges, la principal promotora del proyecto, presentaba esta semana ante el Ayuntamiento de Gijón el plan parcial que remodelará los terrenos comprendidos entre el nudo de la Autovía Minera, la carretera de Pola de Siero y la senda fluvial. Esta empresa madrileña apuesta por un diseño «blando», con edificios de tres alturas y una gran zona verde que se funda con los espacios recuperados en las riberas del río Piles. Todo ello vertebrado en torno a un viario con cinco rotondas, que abrirá una nueva conexión con Vega.
Miriam SUÁREZ
La promotora madrileña Covibarges ha presentado esta semana en el Ayuntamiento de Gijón el plan parcial que ordenará el desarrollo residencial de Granda. Al amparo de dicho documento, se redefinirán 337.000 metros cuadrados de suelo rural entre el nudo de la Autovía Minera, la senda fluvial del río Piles y la carretera de Pola de Siero, donde está previsto levantar un nuevo barrio de 1.200 viviendas.
La actuación de Granda, diseñada por el arquitecto gijonés Alejandro Miranda, generará 50.000 metros cuadrados de zonas verdes públicas. La mancha vegetal más importante incluye un carril-bici y se situará en el borde del área residencial que limita con el cauce del Molino, prolongando así el espacio que la Confederación Hidrográfica del Norte ha recuperado en torno al río Piles.
Esa intervención medioambiental es, precisamente, uno de los motivos por los que Covibarges se ha interesado en la zona de Granda. La empresa, presidida por el asturiano Armando Rodríguez Vallina, no desarrollará en solitario este plan parcial. En la operación, una de las más potentes del planeamiento urbanístico gijonés, también intervienen varios promotores gijoneses y algún particular.
Según los planos presentados esta semana ante los servicios urbanísticos del Ayuntamiento de Gijón, las zonas verdes tienen una doble función: esponjar el área residencial y propiciar una transición urbanística entre las nuevas edificaciones y el paisaje rural existente. A la superficie verde pública, se sumarán 18.292 metros cuadrados de jardines privados, que enmarcarán una tipología edificatoria «más bien blanda».
Como blando, los promotores del proyecto entienden las villas de tres alturas, más bajo y ático. Este tipo de edificios, predominante en el desarrollo de Granda, ocupa una superficie en planta de poco más de 400 metros cuadrados. También habrá bloques, aunque no excederán los 45 metros de longitud y estarán concentrados en cinco áreas de centralidad, donde se distribuyen los 4.000 metros cuadrados de usos comerciales previstos en este desarrollo urbanístico. Sólo dos de esos bloques se elevarán por encima del resto de edificios -cuatro plantas, más bajo y ático- y lo harán para formar una especie de pantalla frente al enlace de la Autovía Minera.
Todo ese conjunto residencial se completará con una zona de viviendas unifamiliares (se descarta la fórmula de chalés adosados); infraestructuras deportivas, para las que se reservan 11.092 metros cuadrados en la cabecera del área residencial; unos 15.000 metros cuadrados de cesiones para equipamientos aún sin definir; y una parcela de 7.000 metros cuadrados (3.750 de construcción en planta) para instalaciones público sociales. El mayor volumen de equipamientos se sitúa en la fachada que mira hacia la carretera de Pola de Siero, para favorecer su accesibilidad desde el exterior del polígono.
Deja un comentario