¿Sigue la represión? Ahora le toca a Txomin. LA NUEVA ESPAÑA (14/9/07)
Domingo Goñi Tirapu protagonizó un altercado en un Pleno en el que presuntamente lesionó a un policía
Llanes
La juez del Juzgado de instrucción número 1 de Llanes, Beatriz Serrano Díez, ha inculpado al secretario de la Agrupación de Vecinos y Amigos de Llanes (AVALL), Domingo Goñi Tirapu, por un presunto delito de resistencia a la autoridad y por las supuestas faltas de perturbación del orden público, lesiones a un policía local y maltrato de obra. A la vez, la juez decretó el sobreseimiento de las actuaciones referentes a la intervención de los tres policías locales que desalojaron a Goñi Tirapu del Pleno municipal en el que se produjeron los presuntos faltas y delitos.
Los hechos se remontan al día 2 de septiembre de 2005, cuando un Pleno municipal acabó en monumental escándalo, entre insultos y forcejeos. El conflicto estalló al mostrar Domingo Goñi Tirapu, en el transcurso del pleno, una camiseta con la inscripción «La Talá, ¡ilegal!». La alcaldesa de Llanes, Dolores Álvarez Campillo, requirió al secretario de AVALL para que se quitara la camiseta o, en su defecto, que abandonara el salón de plenos.
Según el relato de la juez, Goñi Tirapu hizo caso omiso a la Alcaldesa e interrumpió el Pleno. Ante su negativa a abandonar la sala, Álvarez Campillo llamó a la Policía Local. Hasta tres agentes invitaron al secretario de AVALL a abandonar la sala, pero éste se zafó en varias ocasiones, lo que desembocó en un forcejeo, que finalizó cuando los policías introdujeron a Goñi Tirapu en un dependencia contigua, donde le esposaron.
La juez señala que el forcejeo provocó que una agente policial padeciera una inflamación en una articulación, de la que tardó en curarse cuatro días.
A la vista de estos hechos, la juez imputa a Goñi Tirapu un presunto delito de desobediencia, así como faltas de perturbación del orden público, lesiones y maltrato de obra. Por el contrario, la juez no observa la comisión de delito o falta alguna por parte de los policías locales que intervinieron aquel día. De lo actuado, tampoco se desprenden indicios de que los agentes perpetraran una detención ilegal, según la juez llanisca, dado que los policías se limitaron a cumplir las órdenes que les había dado la Alcaldesa, máxima autoridad en el transcurso de un Pleno. La juez tampoco ve indicios suficientes de que los policías cometieran un delito de lesiones, pues las que padeció Goñi Tirapu se derivaron «del forcejeo iniciado por él para evitar su desalojo».
Deja un comentario