LA NUEVA ESPAÑA (8/9/07) Siguen las «buenas noticias económicas», locales y globales, o al menos así parece interpretarlas el Sr.Areces
Batacazo de todas las plazas europeas, con el Ibex-35 en su tercer peor dato del año l Greenspan afirma que subir los tipos no frena las burbujas
ALAN GREENSPAN EX PRESIDENTE DE LA FED DE EE UU «EL SER HUMANO NO SABE CÓMO ENFRENTARSE A LAS BURBUJAS ECONÓMICAS»
Oviedo
Las malas noticias económicas vuelven a venir del otro lado del Atlántico. Si en agosto fue la crisis de las hipotecas de alto riesgo, ahora se trata del mercado laboral: Estados Unidos registró el peor dato de empleo de los últimos cuatro años. Y eso pasó factura a las bolsas europeas. El principal indicador bursátil español, el Ibex-35, finalizó la sesión por debajo de la cota de los 13.900 puntos, tras perder un 2,29 por ciento, un nivel que no alcanzaba desde el pasado marzo.
El Ibex-35 cerró la sesión en los 13.873,40 puntos -el tercer nivel más bajo en lo que va de año- y sufrió el recorte de la mayoría de los valores, en especial la banca, liderada por Bankinter, que se dejó un 6%. Le siguieron Banesto (-3,51%), Banco Popular (-3,37%), Banco Santander (-2,87%), Banco Sabadell (-2,84%) y BBVA (-2,44%).
El resto de las principales plazas europeas también finalizó el viernes con fuertes retrocesos, que fueron del 2,43% para Fráncfort; del 1,93%, para Londres; del 2,63%, para París, y del 2,39%, para Milán.
La Bolsa española, que hasta el martes había encadenado cinco subidas consecutivas con una revalorización del 3,9%, comenzó su caída en picado el miércoles, lastrada principalmente por las constructoras, y en sólo tres días ha perdido casi un 5%.
La alarma en Europa la generó de nuevo la economía estadounidense. El mes pasado, el mercado laboral de EE UU registró la primera reducción del empleo desde agosto de 2003. Según el departamento de Trabajo del Gobierno de George W. Bush, la tasa de paro se mantuvo en agosto estable en el 4,6%, aunque la creación de empleo no agrícola sufrió un descenso de 4.000 puestos de trabajo respecto al mes anterior. El dato ha supuesto un duro golpe a los mercados bursátiles -después de una ganancia neta modesta de 68.000 empleos en julio-, ya que contrasta con las expectativas de los analistas que habían calculado que la economía tendría en agosto una ganancia neta de 100.000 puestos de trabajo.
Por ello, la repentina debilidad demostrada por la creación de empleo en agosto podría fortalecer la postura de aquéllos que ven una inminente reducción de los tipos de interés en EE UU, puesto que el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, había utilizado la fortaleza del empleo como uno de los argumentos fundamentales para mantener la política monetaria.
En Estados Unidos el gasto de los consumidores representa el 67% del producto interior bruto (PIB), y ese gasto está directamente vinculado al empleo.
Los mayores retrocesos en la creación de empleo se registraron en el sector de la construcción, las manufacturas y los transportes, mientras que en el sector financiero se mantuvo sin variaciones significativas.
El viejo «gurú» habla
Ayer habló el viejo «gurú» económico, el ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos Alan Greenspan. Las turbulencias que viven los mercados financieros son para Greenspan «idénticas» en muchos aspectos a las vividas en el desplome bursátil de 1987 y la crisis de 1998, y a las que él mismo tuvo que plantar cara.
Greenspan sugirió que la burbuja inmobiliaria que sufre Estados Unidos no se puede desinflar aumentando los tipos de interés. Según publica el «Wall Street Journal» en su edición digital, Greenspan puso como ejemplo ante un grupo de economistas la reacción de la Fed en 1994 y 1995, cuando duplicó los tipos de interés para detener un incipiente boom de los mercados bursátiles. Aunque logró detenerlo, cuando dejó de subir los tipos de interés, los mercados se volvieron a disparar, recordó Greenspan, quien añadió que «volvimos a intentarlo otra vez en 1997 y ocurrió el mismo fenómeno».
«El ser humano nunca ha sabido cómo enfrentarse a las burbuja», según Greenspan, al que algunos expertos atribuyen la responsabilidad de las turbulencias que ahora sufre el mercado financiero. Como responsable del Banco Central estadounidense y de la política monetaria del país durante dos décadas, hasta 2006, Greenspan apostó por los bajos tipos de interés como herramienta para potenciar el crecimiento económico.
Sin embargo, ese crecimiento propició un despegue del sector inmobiliario, que, impulsado por los bajos tipos de interés, generó una burbuja en la que buena parte de los estadounidenses se ha embarcado, hipotecándose en ocasiones más de lo que podían permitirse para adquirir sus viviendas.
Deja un comentario