LA NUEVA ESPAÑA (8/9/07) Discurso a la nación
VICENTE ÁLVAREZ ARECES
El 8 de septiembre es una fecha muy especial para todas las personas que queremos y sentimos a Asturias como la tierra de nuestros afectos e inquietudes. En el Día de Asturias nos sentimos orgullosos de formar parte de una comunidad humana, histórica, cultural y política que comparte, desde hace siglos, la herencia de un territorio, un paisaje y una historia común arraigada en la libertad y el irrenunciable compromiso con la paz y la prosperidad.
En torno al Día de Asturias, familias, comunidades y centros asturianos, cooperantes y militares en misiones de paz y colaboración internacional se reúnen, en los lugares más dispares del planeta, para celebrar fiestas de confraternización, en las que se renuevan lazos de solidaridad y se compensa la añoranza de la «patria querida». Son momentos para compartir los logros, las ilusiones y las preocupaciones de la vida, entre las que siempre están el bienestar y el progreso de Asturias.
Vaya, por tanto, mi primera felicitación para todas las personas que hoy comparten su amor a Asturias.
El Día de Asturias nos llama a reflexionar sobre la construcción de la Asturias de progreso, culta, dinámica y creativa, que siga impulsando el desarrollo económico, científico y cultural desde los particulares valores de nuestra personalidad colectiva, condicionada en el pasado por el aislamiento que nos imponían el territorio y unas deficientes vías de comunicación.
Con nuestro esfuerzo y la solidaridad del resto de España y la Unión Europea culminaremos las grandes infraestructuras de comunicación terrestre, marítima, de información y de energía. Infraestructuras que pondrán fin al secular aislamiento de Asturias y abrirán nuevas oportunidades para empresas y ciudadanos.
Es un momento histórico por el que asturianos y asturianas hemos venido trabajando desde la consecución de la democracia y, particularmente, desde el desarrollo del autogobierno. Estoy seguro de que afrontaremos esta nueva etapa con la confianza que nos da ser ciudadanos de una tierra que a lo largo de la historia ha sabido hacer frente, con valentía y responsabilidad, a los momentos críticos en que estuvieron amenazadas nuestras libertades.
Con este valor colectivo de sabernos responsables de nuestro destino, los asturianos hemos sido capaces de superar las grandes crisis de nuestros sectores económicos tradicionales y hemos configurado un nuevo modelo de desarrollo. Hemos recuperado todo el empleo perdido en las décadas más duras de recesión. Hoy tenemos en Asturias más personas ocupadas que nunca en nuestra historia, el número de empresas sigue creciendo, nuestra economía se diversifica y estamos en el camino de la plena convergencia con la renta media de la Unión Europea.
Ha llegado el momento de que Asturias consolide un nuevo escenario de crecimiento sostenible y duradero, con empresas competitivas en el mercado exterior. Para conseguirlo necesitamos empleo de calidad y productividad. El empleo sigue siendo nuestra prioridad, especialmente para jóvenes y mujeres, porque así conseguiremos una economía más dinámica y una sociedad más justa y equilibrada.
Resolver los problemas de Asturias exige plantearse retos innovadores y soluciones eficaces, en cuyo diseño participen, junto con nuestras instituciones, los agentes económicos y sociales que representan intereses diversos. Los acuerdos de concertación social han dado confianza a nuestra economía y, a la vez, condiciones para desarrollar políticas sociales pioneras en España. La extensión de los servicios sociales, los nuevos derechos regulados en el desarrollo de la ley de Dependencia, abren también nuevas oportunidades para que Asturias disponga de servicios sociales para todos desde un sistema público de calidad.
En lo económico, Asturias está progresando como nunca en su historia reciente, pero también lo hemos hecho en madurez y entendimiento político. Debemos contribuir a la fortaleza económica, institucional y política de España, profundizando en nuestro autogobierno. Desde el consenso político y con pleno respeto al marco constitucional, Asturias debe adaptar su Estatuto de Autonomía a las nuevas realidades sociales y al nuevo contexto de relaciones en la Unión Europea. Tenemos que seguir modernizando la estructura institucional del Principado de Asturias para consolidar la educación, la sanidad, la cultura y la atención social como servicios públicos de calidad que refuercen nuestro atractivo como territorio.
El Día de Asturias es un día de fiesta y de reconocimiento. El Principado de Asturias entregó ayer sus máximos galardones a personas y entidades ejemplares a los que agradece su contribución al progreso y modernización de nuestra comunidad. Los premiados y premiadas proceden de ámbitos tan diversos como las artes y la cultura, la empresa, el medio rural, la rehabilitación social y el deporte. Han contribuido de manera decisiva a configurar la personalidad colectiva de Asturias y a promocionar nuestros mejores logros. Les agradecemos su permanente vinculación a Asturias y el haber compartido con nosotros sentimientos como los que reflejan estos antiguos versos de Conrado Villar, escritos en nuestra fala del Occidente:
Quero, ademáis, madre mía,
gozar dos aires da patria,
y escuitar nel meu terruño
os dulces sones da gaita.
Asturianas y asturianos: ¡Feliz día d’Asturies! ¡Feliz día de Asturias!
Vicente Álvarez Areces. Presidente del Principado de Asturias.
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