Lisardo F. G., del comité central del PCE, hospitalizado tras una carga policial durante el traslado a la cárcel
M. C.
Los líderes del sindicato CSI Cándido González Carnero y Juan Manuel Martínez Morala ingresaron a última hora de la tarde de ayer en la prisión de Villabona por orden del juez Lino Rubio Mayo, titular del Juzgado de lo penal número uno de Gijón. El juez ordenó la detención de los sindicalistas y su ingreso en prisión para que cumplan la sentencia que los condenó a tres años de cárcel, por daños producidos al cajetín de una cámara de tráfico del Ayuntamiento el 11 de marzo de 2005, durante el más virulento ataque de los trabajadores de Naval Gijón a las obras del acuario municipal. La sentencia no es firme. Los sindicalistas van a interponer un recurso ante el Tribunal Constitucional al considerar que se obstaculizó su defensa y se vulneraron sus derechos durante el proceso.
Agentes de la brigada de información de la Comisaría detuvieron a los sindicalistas cuando regresaban a sus domicilios, después de que participaran en la plaza Mayor en una pitada durante la toma de posesión de la alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso. González Carnero fue arrestado en la plaza del Padre Máximo González y Morala en El Coto. La protesta había sido convocada por la Plataforma contra la Represión y por las Libertades, en la que participan numerosas organizaciones de la izquierda asturiana y que va a convocar una huelga general en Gijón por el encarcelamiento de los sindicalistas.
Tras el arresto, un nutrido grupo de personas se congregó ante las puertas de Comisaría. Una de ellas, Lisardo F. G., minero de La Camocha, responsable de extensión del PCA y miembro del comité central federal del PCE, resultó herido en una carga policial, cuando se procedía al traslado de ambos sindicalistas hasta la prisión. El dirigente político fue llevado en ambulancia hasta el Hospital de Jove, con un fuerte golpe en una rodilla. La escena fue presenciada por el concejal de Oviedo, Roberto Sánchez Ramos.
La decisión del juez había sido comunicada con anterioridad a los responsables de los gobiernos local y autonómico. Dirigentes de IU habían comunicado el viernes a los de CSI que tenían conocimiento de que la orden de ingreso en prisión iba a ser inminente, una información que había llegado a esos responsables de IU a través de autoridades del PSOE, según el sindicato. No esperaban, no obstante, que la misma se produjera hasta el próximo lunes.
Durante la concentración en la plaza Mayor, los manifestantes compaginaron con los bocinazos los gritos de «Alcaldesa, carcelera». Los dos condenados también señalaron que «aquí estamos para recordarles cuando van a tomar posesión de un cargo y hablan de derechos democráticos, mientras dos trabajadores van a ir a la cárcel por defender puestos de trabajo», indicó González Carnero, quien pidió al Ayuntamiento «que intervenga, porque es el que inició con su denuncia el proceso» que horas más tarde acabaría con ellos en la cárcel de Villabona. Al Ayuntamiento tendrán que indemnizarle con 5.625 euros por los daños a la cámara de tráfico. «Si el Ayuntamiento no hubiera valorado los daños como los valoró, no nos hubieran condenado a tres años», agregó Carnero.
Morala advirtió en la concentración de que «la Alcaldía e IU en el Ayuntamiento saben que la ejecución de la sentencia es inminente». Los convocantes de la protesta vinculan el encarcelamiento con intereses de «especulación urbanística» en los terrenos de los astilleros.
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