
Efectivamente, el compromiso de los vecinos con el crecimiento ordenado es grande, han trabajado duro: tres manifestaciones calificadas de históricas, una de ellas desplegó la bandera mas larga del mundo (4,2 Km), más firmas de las necesarias para la primera iniciativa popular presentada a un ayuntamiento (y deslegitimada por su gobierno), cientos de actos reivindicativos y miles de escritos y alegaciones en los tres años de trabajo vecinal, que continúa… porque no le queda más remedio.
A la vez que dice que los ciudadanos han logrado evitar el crecimiento desordenado que proponía el Ayuntamiento, manifiesta que «ha tomado buena nota de las peticiones» de la patronal de la construcción, afanándose en aprobar crecimientos desordenados. Y ahora, que se cumple el tercer aniversario de la segunda marcha verde, la alcaldesa, desde Madrid, reconoce la labor de los vecinos.
¡Qué pensarán Miguel Sebastián y Carmen Alborch! ¿Cómo se puede decir eso sin que dimita ni una sola persona de los que defendieron ese crecimiento desordenado en estos tres años?
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