Elcomentario.tv (25/5/06)
Se acerca un momento importante para la historia periodística de Asturias, ahora que disponemos de unas interesantísimas revelaciones realizadas hoy, en La Nueva España, por Jesús Montes Estrada, Churruca, portavoz en el Ayuntamiento de Gijón de la coalición Izquierda Unida, estrechamente relacionada con el grupo de empresas Progea, a través de su Delegado en Asturias, José Antonio Hevia Braña.
Hevia Braña es el apoderado de la empresa Prosein (del grupo Progea) que firmó las escrituras de venta de los pisos de lujo construidos sobre terrenos expoliados torticeramente a sus legítimos propietarios, con un beneficio de más de setecientos millones de pesetas de entonces, que se lograron gracias al expolio de los expropiados, y gracias también a la cesión gratuita a los promotores de los terrenos del antiguo macelo, además de la dispensa de la contribución del 10% de cesión al Ayuntamiento.
Todo un enorme cúmulo de irregularidades encaminadas a optimizar los beneficios de la promotora vinculada a la coalición de Gaspar Llamazares, dirigida por hombres del propio Llamazares, en Aragón y en Asturias.
Dice Churruca hoy en La Nueva España, a propósito del Pelotazo de Poniente, que éste se hizo en el marco de una operación liderada por Sogepsa y con un gobierno del Partido Popular. «El sagaz investigador de Pedro Muñiz (edil del PP que ha investigado a Progea) que pregunte a Sergio Marqués quién hizo qué cosa en Poniente», sentenció.
Sabemos, efectivamente, que el consejero Juan José Tielve aprobó los dieciocho millones de euros para Poniente, a través de Sogepsa, en el momento en que su jefe Sergio Marqués, inició su ruptura de relaciones con el PP y su aventura en solitario, que le llevó a gobernar durante casi un año y medio sin grupo parlamentario que respaldase su gestión, en una situación sin precedentes en ningún régimen democrático, gracias al respaldo del entonces alcalde de Gijón, Vicente Álvarez Areces, que fue quien impuso a la Comisión Ejecutiva de la FSA-PSOE, como próximo candidato a la presidencia, su negativa a respaldar una moción de censura que expulsase a aquel tránsfuga del gobierno.
Todavía recuerdo cuando Fernando Lastra, hoy brazo derecho de Areces, y entonces enfrentado con él, planteó en la Ejecutiva de la FSA la necesidad de salvar la cara con aquel elemental acto de normalidad democrática. Lastra lo contaba con orgullo, citando a Carlos Marx: «dixt et salvavit animan meam».
¿Qué pactó Sergio Marqués con Vicente Álvarez Areces para que le dejase gobernar durante aquel tiempo?
La escandalosa adjudicación de varios tramos de la Autovía Minera a José Fernández, propietario en aquel entonces de Ferpi, TLG y el Sporting de Gijón, fue un trueque evidente. Pero sin duda hubo más. La inversión de tres mil millones de pesetas de Sogepsa en Poniente, para facilitar, entre otras cosas, el macronegocio de Progea con los edificios-barco, bien justificaban aquel vergonzoso apoyo de los socialsitas asturianos, para mantener a un tránsfuga en la presidencia del Principado, y de paso conseguir la victoria del candidato Areces, por mayoría absoluta.
Precisamente, la venta de los terrenos de Sogepsa a Progea para la promoción de Poniente, se firmó el día antes de que Areces tomase posesión como presidente. Sus marionetas Marqués y Tielve, ya habían pagado la urbanización. El principio del fin de los astilleros Naval Gijón e Izar (de triste actualidad hoy) era ya un hecho.
Areces había logrado mojar en su operación al PSOE, a IU y un PP desangrado, que hoy calla con cobardía inigualable, ante el vergonzoso espectáculo que los asturianos están contemplando de esta seudoizquierda especuladora y aprovechada.
Hace mucho tiempo que a todos, y no sólo a Churruca, nos hubiera gustado preguntarle a Sergio Marqués y a Juan José Tielve, efectivamente, qué recibieron a cambio de poner aquel dinero en una urbanización que sólo dio beneficios locos, a cambio de nada que fuese de interés general.
Si Churruca lo sabe, ¿por qué no lo cuenta? Los historiadores se lo agradecerían.
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