Discurso por la entrega de premios a la Libertad de Expresión
En nombre de
Aunque en realidad, la mayor y mejor señal de normalización democrática, sería que estos premios no tuviesen razón de ser. Otorgarlo y recibirlo es tanto como tener que defendernos, todavía, de quienes, sobre todo desde el poder político, atacan el derecho a la libertad de expresión. Entre otros derechos.
Compartir también este premio con el cineasta Tito Fernández precisamente por reflejar tan acertadamente nuestra mas reciente historia, tan carente de lo mas elemental en materia de libertad, nos situa en el punto exacto: la democracia sin los ciudadanos y, por lo tanto, contra los ciudadanos, no es democracia.
No me cansaré de decirlo: nos costó mucho traerla hasta aquí, por tantas y tan graves razones. Nadie nos regaló nada. Nadie. La trajimos a empujones desde la calle, dejando mucho en el empeño. Y cuando vemos que algo tan esencial como los derechos democráticos, son diaria y sistemáticamente violentados, seguimos revelándonos, como hicimos entonces.
Ya no son los grises los que nos hacen correr, ya no hay un Generalísimo de los Ejércitos dictando desde Madrid, ciertamente hemos avanzado, pero no hay que engañarse, la lucha por los derechos democráticos no ha terminado para España, porque la ciudadanía sigue siendo, las mas de las veces y soterradamente, instrumento del poder político, y no al revés.
Nos preguntamos qué ha cambiado para no poder ubicar este discurso en el año 1978, por ejemplo? Por aquel entonces, a los poderes fácticos les costaba creer que terminaríamos gozando plenamente de los derechos democráticos con madurez cívica. Y 30 años después ¿qué tenemos?.
Si comenzamos por las instituciones políticas básicas, elementales, cercanas al `pueblo, como los son los Ayuntamientos, comprobamos cómo a los ciudadanos de pleno derecho se les esconde la información que les es debida, se les impide expresar su opinión, así sea expuesta con el mayor respeto a través de una inocente camiseta, y se les despacha con las manos vacías y, en múltiples ocasiones, engañados como a menores de edad. Este comportamiento de la administración publica, de la clase política, y de buena parte de quienes con ellos cooperan a diario, puede constatarse en la inmensa mayoría de los pequeños o grandes Ayuntamiento de Asturias. Gijón, Siero, Valdés, Colunga , Cangas del nancea, o LLanes, bandera de permanente y vieja batalla ciudadana.
Hemos aprendido, y seguiremos aprendiendo. No nos conformamos con el derecho al pataleo. ¡Vaya Ud. al contencioso-administrativo!, ¡Recurra a los Tribunales!, nos dicen, y para cuando los Tribunales se pronuncian, mayormente otorgándonos la razón, la tropelía de
No. No vamos a seguir este juego. Jugamos a desenmascarar todos los artilugios que utilizan para taparnos la boca, jugamos a destapar la corrupción política y administrativa, jugamos a defender nuestro patrimonio histórico, nuestro paisaje, nuestro medio ambiente, y finalmente jugamos a defender la democracia contra quienes hacen de su violación sistemática su medio de vida. No cejaremos en nuestro empeño en hacer cumplir
Si hasta ahora, desorganizados y en número escaso, fuimos capaces de sostener una lucha de años en esa dirección, ahora, que múltiples asociaciones creadas en distintos puntos de Asturias y por muy diversas razones, nos hemos unido en una lucha común, nuestra fuerza ha aumentado sin ninguna duda, en número y en ánimo.
Tendremos que romper aun miedos y suspicacias entre nosotros de forma que el objetivo supere todo lo demás. Lo vamos a conseguir.
No quiero dejar, por ultimo, de dirigirme a Fathia y a Nassima, esposa e hija de Benchico, y trasladarles mi mas sincero deseo de que su esposo y padre pueda estar con ellas enseguida, y les ruego que le trasladen nuestro mayor apoyo y respeto a su causa.
Muchas gracias.
Navia, 26 de noviembre de 2005.
FDO. Domingo Goñi Tirapu
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