Castiello, San Martín y Cenero tendrán asambleas en los próximos días Pedro Sanjurjo recuerda que el PGOU se aprobará «de forma inminente»
EL COMERCIO (8/7/05)
Casi dos años de protestas, tercera manifestación convocada, verano, vacaciones y mucho trabajo en el campo. Lo cierto es que la época no es la mejor para organizar una nueva ‘marcha verde’ y la zona rural lo sabe. Pero la Federación Les Caseríes está dispuesta a asumir el riesgo y lo deja muy claro: «Que vaya menos gente que a las anteriores no significa que estemos contentos o que haya disminuido el malestar». Porque el listón está muy alto: 6.000 manifestantes en la primera marcha y 10.000 en la segunda.
El presidente de Les Caseríes, Celestino Álvarez, aseguró ayer que la gente está «muy animada» y con ganas de salir a la calle. Es más, quitó importancia al hecho de que en la asamblea del miércoles quedaran 10 parroquias por dar el sí a la movilización. Recordó que en la primera manifestación tan sólo diez asociaciones se unieron en un primer momento. En la segunda fueron 17. Pero en ambos casos la participación final fue mucho mayor. De hecho, a la segunda marcha acudieron formalmente 23 de las 25 asociaciones, con las únicas ausencias de Serín y Ruedes. Ausencias, no obstante, teóricas, porque sus vecinos sí se hicieron oir y llevaron sus propias pancartas.
Quizás por esos antecedentes Álvarez confía en que en los próximos días serán más las parroquias que se unan. Por el momento, hay asambleas en unas cuantas: Castiello de Bernueces la celebrará el domingo, a las 12 horas; San Martín de Huerces, hoy, a las 20.30 horas, y Cenero, el martes a la misma hora. Lavandera y Fontaciera aún no la han convocado, pero lo harán antes del miércoles, día en que la Federación celebra una nueva asamblea para recoger las últimas opiniones. Por contra, no parece haber ninguna intención de celebrar asambleas en otros lugares, como en Monteana. Su presidente, José Ramón Pérez Cotarelo, se encuentra de vacaciones y ayer aseguró no tener previsto convocar a sus vecinos. Nada se sabe tampoco de Ruedes y Serín, las dos parroquias que dijeron no a la segunda marcha.
División de opiniones
Hasta el momento, el más contundente ha sido el presidente de Santurio, José Luis Pérez, que el miércoles mostró su rechazo a la movilización. Al parecer, considera que la parroquia saldrá beneficiada en la respuesta a las alegaciones y no ve la necesidad de manifestarse de nuevo. No opinan lo mismo otros líderes vecinales, como el propio Celestino Álvarez. Carmen Suárez, de Vega, también lo tiene muy claro. Los vecinos expresaron su opinión en una asamblea, en la que se preguntaron «¿dónde queda nuestra dignidad si nos callamos antes las mentiras y las promesas incumplidas?». Por eso saldrán a la calle, conscientes también de que «2.000 personas en el mes de julio supondrían 20.000 cualquier otro mes, aunque luego el Ayuntamiento diga que somos 50».
Esas promesas son mencionadas por los vecinos una y otra vez. Especialmente una: explicar las alegaciones parroquia por parroquia. Fue el compromiso anunciado por la propia alcaldesa, en una reunión mantenida en el Ayuntamiento con todos los portavoces de la zona rural, en marzo del pasado año. Ni esa respuesta ni la oficial, por escrito, ha llegado. Este argumento sirve igual para justificar su decisión tanto a los que defienden la movilización como a los que prefieren esperar. Estos últimos no encuentran sentido a una ‘marcha verde’ antes de que lleguen esas respuestas.
Tranquilidad municipal
También el primer teniente de alcalde, Pedro Sanjurjo, hizo referencia ayer a las alegaciones, para asegurar que serán llevadas al Pleno municipal «de forma inminente». Sanjurjo expresó el «respeto» del equipo de gobierno hacia «los ciudadanos que deseen ejercitar su derecho a manifestarse», al mismo tiempo que dejó clara la «tranquilidad» del Ayuntamiento ante una nueva movilización de la zona rural.
Según Sanjurjo, «en breve plazo daremos cumplimiento al compromiso adquirido por la alcaldesa y este verano resolveremos las alegaciones presentadas en un Pleno extraordinario». Además, garantizó que «un gran número de ellas van a ser atendidas».
En cualquier caso, sobre la mesa está ya la nueva convocatoria, y el próximo miércoles se sabrá cuántas parroquias la apoyan.
El presidente de Les Caseríes, Celestino Álvarez, aseguró ayer que la gente está «muy animada» y con ganas de salir a la calle. Es más, quitó importancia al hecho de que en la asamblea del miércoles quedaran 10 parroquias por dar el sí a la movilización. Recordó que en la primera manifestación tan sólo diez asociaciones se unieron en un primer momento. En la segunda fueron 17. Pero en ambos casos la participación final fue mucho mayor. De hecho, a la segunda marcha acudieron formalmente 23 de las 25 asociaciones, con las únicas ausencias de Serín y Ruedes. Ausencias, no obstante, teóricas, porque sus vecinos sí se hicieron oir y llevaron sus propias pancartas.
Quizás por esos antecedentes Álvarez confía en que en los próximos días serán más las parroquias que se unan. Por el momento, hay asambleas en unas cuantas: Castiello de Bernueces la celebrará el domingo, a las 12 horas; San Martín de Huerces, hoy, a las 20.30 horas, y Cenero, el martes a la misma hora. Lavandera y Fontaciera aún no la han convocado, pero lo harán antes del miércoles, día en que la Federación celebra una nueva asamblea para recoger las últimas opiniones. Por contra, no parece haber ninguna intención de celebrar asambleas en otros lugares, como en Monteana. Su presidente, José Ramón Pérez Cotarelo, se encuentra de vacaciones y ayer aseguró no tener previsto convocar a sus vecinos. Nada se sabe tampoco de Ruedes y Serín, las dos parroquias que dijeron no a la segunda marcha.
División de opiniones
Hasta el momento, el más contundente ha sido el presidente de Santurio, José Luis Pérez, que el miércoles mostró su rechazo a la movilización. Al parecer, considera que la parroquia saldrá beneficiada en la respuesta a las alegaciones y no ve la necesidad de manifestarse de nuevo. No opinan lo mismo otros líderes vecinales, como el propio Celestino Álvarez. Carmen Suárez, de Vega, también lo tiene muy claro. Los vecinos expresaron su opinión en una asamblea, en la que se preguntaron «¿dónde queda nuestra dignidad si nos callamos antes las mentiras y las promesas incumplidas?». Por eso saldrán a la calle, conscientes también de que «2.000 personas en el mes de julio supondrían 20.000 cualquier otro mes, aunque luego el Ayuntamiento diga que somos 50».
Esas promesas son mencionadas por los vecinos una y otra vez. Especialmente una: explicar las alegaciones parroquia por parroquia. Fue el compromiso anunciado por la propia alcaldesa, en una reunión mantenida en el Ayuntamiento con todos los portavoces de la zona rural, en marzo del pasado año. Ni esa respuesta ni la oficial, por escrito, ha llegado. Este argumento sirve igual para justificar su decisión tanto a los que defienden la movilización como a los que prefieren esperar. Estos últimos no encuentran sentido a una ‘marcha verde’ antes de que lleguen esas respuestas.
Tranquilidad municipal
También el primer teniente de alcalde, Pedro Sanjurjo, hizo referencia ayer a las alegaciones, para asegurar que serán llevadas al Pleno municipal «de forma inminente». Sanjurjo expresó el «respeto» del equipo de gobierno hacia «los ciudadanos que deseen ejercitar su derecho a manifestarse», al mismo tiempo que dejó clara la «tranquilidad» del Ayuntamiento ante una nueva movilización de la zona rural.
Según Sanjurjo, «en breve plazo daremos cumplimiento al compromiso adquirido por la alcaldesa y este verano resolveremos las alegaciones presentadas en un Pleno extraordinario». Además, garantizó que «un gran número de ellas van a ser atendidas».
En cualquier caso, sobre la mesa está ya la nueva convocatoria, y el próximo miércoles se sabrá cuántas parroquias la apoyan.
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