El nuevo PGOU de Gijón es invasivo y recaudatorio
Los vecinos de la zona rural están ya «en alerta máxima» y aún no se ha iniciado siquiera la tramitación de un nuevo PGOU, que a la luz de lo esbozado en su documento de prioridades, consideran que el Ayuntamiento «plantea más de lo mismo: un planeamiento invasivo del medio rural, recaudatorio y hecho a medida de los constructores».
La mayoría de asociaciones pertenecientes a Les Caseríes, tras la lectura de la información adelantada por EL COMERCIO, quieren tener en su poder, cuanto antes, las 130 páginas del avance de la revisión y sus tres alternativas de desarrollo urbanístico para empezar a planificar el primer trámite de información pública (tienen un mes para presentar sugerencias al documento de prioridades). Los dirigentes vecinales de parroquias como Somió, Vega, Cabueñes, San Andrés de los Tacones y Porceyo coinciden en sus críticas al modelo territorial que impregna las dos opciones con más capacidad de desarrollo residencial: la ‘1’ (17.000 pisos y todos los proyectos del plan anulado) y la ‘2’ (24.000 pisos y nuevo suelo en Vega así como más superficie y densidad edificatoria en Porceyo). A su juicio, con ambas propuestas se «perpetúa» el modelo que la propia Administración denomina ‘Urbs in rure’ (‘la ciudad en el campo’), lo que representa a su modo de entender «una amenaza para una forma de vida que se trata de preservar» en la periferia rural.
El abogado de la federación de la zona rural, Antonio García, que ha fundamentado numerosas de las demandas que han tumbado judicialmente al plan Teixidor, aseguró ayer que sus clientes velarán, a lo largo de la tramitación que arranca el día 11, «para que no se repitan las graves irregularidades del plan anterior». García también aprovechó para dar la réplica a los últimos dardos lanzados desde el equipo de gobierno -la acusación de «afán de lucro desmedido» de Sariego- a los alegantes contra la invalidada normativa urbanística. «Llueve sobre mojado. Se vuelve a tildar a particulares de especuladores cuando las demandas ante el TSJA se fundamentan en cuestiones jurídicas de interés general», lamentó el letrado. «Detrás de los recursos judiciales no hay interés lucrativo, pero incluso en el caso de que lo hubiera estas personas tendrían el mismo derecho a tener dicha motivación que los constructores», remarcó.
La presidenta de Vega-La Camocha, una de las dirigentes vecinales más combativas durante el anterior procedimiento administrativo, quiere informarse bien antes de opinar sobre una hipotética expansión del PGOU en terrenos de su parroquia. Ante el desconocimiento aún de lo planificado, a Carmen Suárez la asaltan numerosas preguntas no exentas de ironía: «¿Viven nuestros políticos municipales en Gijón o viven de Gijón?» «¿Quién diseña el urbanismo de la ciudad, el gobierno municipal o la CAC?» «¿Por qué insulta desmesuradamente así Sariego; cómo es posible que estén tan aterrados por el apremio de recaudar?». En su opinión el comportamiento municipal se adecua al dicho rural de «’Habla la pega, para que no hablen de ella’».
La Plataforma contra el Muro de Cabueñes arremetió contra las nuevas propuestas de PGOU. A juicio de este colectivo, «no se parte de cero y además la solución lanzada es sólo un apaño viciado que no garantiza plena seguridad jurídica». Además critica que el documento de prioridades «pone en evidencia las mentiras de la alcaldesa, cuando anunció que el contenido de la revisión sería el mismo del anulado en un 99,99%».
Eusebio Ortega, presidente de San Andrés de los Tacones, afirma que cada vez está más convencido del acierto de las marchas verdes a la luz de los fallos judiciales. Contrariado ante el hecho de que ahora se pretenda incluir la ZALIA, cree que ante el nuevo proceso que se abre «el Ayuntamiento debería tener la lección aprendida, porque sabe que se va a mirar todo con lupa».
En el caso del dirigente vecinal de Porceyo, José Antonio Gutiérrez, reconoce que existe entre el vecindario «mucha expectación» para conocer qué tipo de construcción se plantea para los nuevos desarrollos de la parroquia. Defiende que se mantenga la tipología de baja densidad prevista en el plan anulado. «No queremos las aberraciones en altura diseñadas para otras zonas de Gijón», aseguró. Por su parte, la presidenta de Les Caseríes y de Somió, Soledad Lafuente, lamenta «el dinero y el tiempo perdidos por los gijoneses, con sus miles de alegaciones, ahora que se evidencia que el plan Teixidor no vale y hay que retrotraerse a las normas de 1999».
SOLEDAD LAFUENTE PRESIDENTA DE LES CASERÍES
«Con el plan general anulado se ha tirado tiempo y dinero de todos los gijoneses»
ANTONIO GARCÍA ABOGADO DE LES CASERÍES
«Velaremos para que no se repitan las irregularidades del PGOU anterior»
CARMEN SUÁREZ PRESIDENTA DE VEGA
«Me pregunto si nuestros munícipes viven en Gijón o viven de Gijón»
CRISTINA MORENO PLATAFORMA DE CABUEÑES
«No se parte de cero. Esto que se lanza no es más que un apaño viciado»
EUSEBIO ORTEGA PRESIDENTE DE SAN ANDRÉS
«El Ayuntamiento debería tener la lección aprendida. Se mirará todo con lupa»
JOSÉ ANTONIO GUTIÉRREZ PRESIDENTE DE PORCEYO
«Estamos expectantes ante el tipo de edificios que nos van a querer imponer»
NICANOR MENÉNDEZ VECINO DE GRANDA EXPROPIADO
«Con el nuevo PGOU los paganos vamos a seguir siendo los de siempre: los aldeanos»
EL COMERCIO 1-12-2009
Diego Cabezudo considera que «es más importante mejorar lo que ya tenemos que invadir otros territorios»
El arquitecto gijonés Diego Cabezudo se sumó a las críticas de los vecinos de la zona rural contra la expansión de la ciudad a terrenos no urbanos a pesar de «estar totalmente de acuerdo con el concejal Sanjurjo de que la ciudad debe ser compacta». Aún así, aseguró que «no vamos por ese camino porque los nuevos desarrollos nos están ofreciendo urbanizaciones muy abiertas y con muchos espacios abiertos, que demandan un enorme coste de infraestructuras y unos transportes públicos que no podrán ser de demasiada calidad».El arquitecto gijonés -quien ayer pronunció una conferencia sobre biourbanismo organizada por la asociación Escalerona de San Lorenzo- rechazó «las propuestas más optimistas del PGOU en cuanto a número de viviendas», en alusión a las alternativas 1 y 2, que plantean la construcción de 17.000 y 24.000 viviendas, respectivamente. «Prefiero crecer más despacio y poder corregir errores, porque el Ayuntamiento siempre puede modificar los planes urbanísticos», manifestó Cabezudo, al tiempo que auguró que la ciudad «se va a extender demasiado con densidades muy pequeñas» y recordó que en la actualidad algunas urbanizaciones «están desiertas» como consecuencia de los efectos de la crisis económica.En este sentido, abogó por defender el entorno rural, al que calificó de «despensa y pulmón de las ciudades. Urbanizar la zona rural sería un verdadero disparate. Las ciudades no deben crecer más allá de unos límites y no se debe urbanizar todo el territorio», expresó el arquitecto que diseñó la sede de la Empresa Municipal de Aguas o el Paseo del Muro de San Lorenzo. Y añadió: «De las cosas buenas que podemos sacar de la crisis es que nos haga reflexionar sobre esos modelos de crecimiento exagerado, como saltar la ronda Sur o hacer planes urbanísticos en Vega o Viesques».Finalmente, Diego Cabezudo aseguró que «las ciudades deben terminar ya de crecer y deben empezar a madurar, esto es, rehabilitarse y hacerse reformas interiores para mejorar lo que ya tenemos», por lo que aprobó la finalidad del plan de vías y los nuevos usos de los suelos de la zona Este. «Es más importante mejorar lo que ya tenemos que seguir creciendo e invadiendo otros territorios», sentenció el arquitecto.
Queridos políticos
Pedro Herreo en El ComercioQueda feo decir ‘Os lo dije’ así que no nos concentremos en los errores (vuestros) que nos han traído hasta aquí. Ya que habéis reconocido el resbalón, y pretendéis sacar la ‘patona’, creo que lo más inteligente sería pedir disculpas: a los propietarios, a los promotores, a los vecinos, a los que se ganaron alguna expresión de vuestro desprecio. Pero sobre todo a la gente de Gijón, en su conjunto, más que nada por el espectáculo de estos meses. Demasiadas acusaciones; demasiados ‘Nunca jamás’; demasiados ‘Yo contra el mundo’; demasiados ‘malos ciudadanos’; demasiado ‘Yo tengo razón, vosotros estáis equivocados’. Todo para acabar así. Que por mucha vestimenta que pongáis. estáis pasando por el aro. Se que ahora no es agradable tirar de hemeroteca, pero es bueno recordarlo.En serio, los del madrugón, las horas extra y el paro, los que están poco con sus hijos, o llegan a casa tarde y cansados para verlos durmiendo. A todos les sangran los oídos cuando os oyen diciendo lo mucho que os esforzáis y lo ingrato que es el pueblo llano. Nadie os obliga a estar en política. El escrutinio público de vuestras acciones va en el sueldo. Ofende que se ofrezca algún tipo extraño de caridad con nuestros derechos.Las excusas que os sirven para el PGOU, la estación intermodal, el superpuerto o el metrotrén, van perdiendo efecto. ‘No hemos cometido ningún error, el plan sigue adelante sin ningún cambio sustancial’. Distintos proyectos, mismas promesas incumplidas, mismas respuestas vacías. La verdad es que la gente está cansada. No sólo de vosotros. También de los que se sientan a vuestro alrededor, que ni uno dice nada, ni a izquierda ni a derecha. En esto sí que existe un extraño acuerdo. Será lo que llaman un pacto entre caballeros.PD: Lo de los 20.000 pisos entiendo que es broma.
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