El gobierno municipal, y también la `oposición´, se dan por enterados de nuestra preocupación y consideran las advertencias sobre Dolmen `poco afortunadas´. ¿No es un tanto «suicida» no tener en cuenta los antecedentes de esa empresa y las experiencias de sus actuaciones en otros municipios ?
Dicen en el Ayuntamiento que «Nuestra experiencia con Dolmen ha sido positiva y bien valorada. Esa confianza y el conocimiento de la ciudad que tienen tras elaborar el catálogo son las razones para contar con su colaboración en este documento».
¿Bien valorada por quién? No será por quienes han encontrado demasiados errores y carencias en el catálogo; ni por quienes han visto que su `trabajo de campo´ no alcanzó a mirar ni los elementos señalados en las sugerencias, ni por quienes han visto que no están las fichas preceptivas de múltiples viviendas, ni por quienes hemos visto las respuestas a las alegaciones. Con estos antecedentes, Dolmen no merece la menor confianza.
¿En qué se basa, por tanto, Sanjurjo para encontrar positiva dicha experiencia? ¿No será porque Dolmen ha obedecido ciegamente sus instrucciones? ¿Es pagando con dinero de todos a una empresa para que informe favorablemente cualquier cosa que el Ayto le encargue, la forma de velar por la legalidad?
Ya que uno de los «avales» municipales de Dolmen es su trabajo en la elaboración del Catálogo de Edificios y Jardines ¿por qué no nos dicen cuándo finaliza de una vez su tramitación? ¿Por dónde anda?
Sanjurjo: «Dolmen no decide sobre el PGOU; la responsabilidad es del Ayuntamiento»
LA NUEVA ESPAÑA (10/11/09).
La experiencia de trabajo de este ayuntamiento con la empresa Dolmen la hace acreedora de toda la confianza para realizar esta colaboración. Y, además, ellos no toman las decisiones sobre el Plan General de Ordenación Urbana de Gijón. La responsabilidad última, y única, es del Ayuntamiento y sus técnicos». Pedro Sanjurjo, edil de Urbanismo del gobierno gijonés, intentaba sofocar ayer con estas palabras el fuego encendido entre los vecinos de la zona rural por la contratación de la empresa Dolmen para asesorar al Ayuntamiento de Gijón en la elaboración del documento de prioridades (el denominado «avance en las tramitaciones urbanísticas anteriores»), que sirve de base a la revisión del planeamiento urbanístico de la ciudad. Una revisión que se ha impuesto el gobierno de Paz Fernández Felgueroso después de que el Tribunal Superior de Justicia de Asturias anulara el pasado mes de julio el PGOU en vigor por irregularidades en su tramitación.
Los mismos vecinos que denunciaron los fallos del plan urbano de Gijón ante los tribunales se escandalizan ahora de que el gobierno local se apoye para intentar solventar el problema en una empresa que estuvo involucrada en la polémica redacción del Plan General de Ordenación Urbana de Llanes. Allí están también ahora revisando el planeamiento, después de que una sentencia judicial lo anulara en 2007. El equipo de gobierno llanisco volvió a contratar a la empresa Dolmen para esta revisión pese a las denuncias vecinales y cierta controversia política con el Principado de Asturias. Esta sociedad limitada especializada en temas de arquitectura y urbanismo, con sede en Gijón, está operativa desde el año 2002, cuando fue constituida por los arquitectos José Pis Fernández y Mario Carrera Oviedo y la geógrafa Belén Menéndez Solar. Su trayectoria profesional incluye también la participación en la elaboración de los planeamientos generales o normas subsidiarias de planeamiento de los concejos de Castropol, Onís, Aller, Colunga, Peñamellera Baja, Peñamellera Alta, Candamo, Caravia, Villayón y Ribadedeva.
La relación de Dolmen con el Ayuntamiento de Gijón se limita a la reciente elaboración del catálogo de edificios y espacios públicos protegidos de la ciudad. Un trabajo que consiguió el aplauso de todos los miembros de la Corporación. «Nuestra experiencia con Dolmen ha sido positiva y bien valorada. Esa confianza y el conocimiento de la ciudad que tienen tras elaborar el catálogo son las razones para contar con su colaboración en este documento», indicaba el edil socialista gijonés, que señala que las críticas de colectivos vecinales contra la empresa por su relación con el PGOU de Llanes «no me parecen afortunadas».
El concejal Pedro Muñiz, en representación del Grupo municipal Popular, daba ayer su voto de confianza al trabajo de Dolmen a partir de la experiencia urbanística de elaboración del catálogo. «El trabajo fue bueno, las cosas como son», sentenció Muñiz. Otra cosa es que el PP hubiera preferido un concurso público para elegir a la empresa asesora. «Aunque sea un contrato menor que supone un gasto de 18.000 euros y por ley no es necesario un concurso, a nosotros nos hubiera gustado que se hubiera realizado, por higiene política y para evitar este tipo de recelos que ahora tienen los vecinos», indicaba el edil popular.
Muñiz minimizó el nivel de complicidad de los técnicos de Dolmen con el fallido proceso urbanístico de Llanes, donde «los problemas surgieron con el equipo de gobierno socialista y con quien ahora es el delegado del Gobierno, Antonio Trevín. Dolmen ha trabajado en los planes urbanísticos de otros concejos y no han tenido ningún problema». Los técnicos municipales involucrados en la revisión del PGOU quieren tener, con el apoyo de Dolmen, el documento de prioridades del plan rematado antes de que acabe el año.
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