Los dueños de las viviendas afectadas por el plan residencial de Sogepsa afrontan, tras dos años de incertidumbre, su última Navidad en la parroquia
LA NUEVA ESPAÑA (12/12/05)
Miriam SUÁREZ
Este mes de diciembre se cumplen dos años de incertidumbre para los expropiados del plan especial de Roces. Y, por primera vez en todo este tiempo, la Sociedad Mixta de Gestión y Promoción del Suelo (Sogepsa) le ha puesto fecha al proceso expropiatorio: la tramitación del expediente se iniciará el 15 de enero. Los dueños de las viviendas afectadas ya están buscando un sitio al que mudarse. Nadie les ha mencionado todavía la palabra desalojo, pero son conscientes de que ésta es la última Navidad que pasarán en sus casas de toda la vida.
El ámbito sobre el que actuará Sogepsa tiene una superficie bruta de 968.000 metros cuadrados. Algo más de la mitad de ese terreno se ocupará mediante expropiación, incluyendo las viviendas de cinco familias. Estos días negocian con Sogepsa una indemnización acorde con el trastorno que se les ocasiona para que Principado y Ayuntamiento puedan cumplir con su promesa de generar vivienda barata. El plan especial pondrá en el mercado 3.700 pisos, de los cuales el 82 por ciento estará sujeto a algún tipo de protección.
Sogepsa ha reservado un espacio para realojamientos en un extremo del llamado «Parque Residencial de Roces»: unos 3.700 metros cuadrados, a repartir entre cinco. Las familias de Rosa Suárez, de Florentino Barrial y de Joaquín Suárez han dicho un no rotundo a la posibilidad de instalarse en «este cajón». «¿Dónde metemos la huerta, el hórreo, la cuadra…?», se preguntan.
Ciertamente, la oferta de realojamiento de Sogepsa no encaja con la forma de vida de estas tres familias de Roces, que han decidido afrontar las negociaciones al unísono. Florentino Barrial, por ejemplo, tiene a su cargo 24 cabezas de ganado. Una actividad que difícilmente puede mantener en una zona que pronto se verá constreñida por bloques de viviendas. «Sogepsa todavía no me ha dado ninguna solución a esto», comenta.
De lo que sí les ha hablado la sociedad que gestiona la operación es de dinero. Les ofrece unos 53 euros por metro cuadrado de terreno y «una cantidad por las casas que no nos alcanza ni para comprar uno de esos pisos de precio concertado que van a hacer en Roces», aseguran.
Las familias de Rosa, Florentino y Joaquín todavía no han hecho una contraoferta. Están esperando a que unos peritos independientes tasen sus propiedades. Mientras, van echando un vistazo a la oferta inmobiliaria del concejo. «Las casas un poco curiosinas están vendidas y las que no lo están, o hay que reformarlas a fondo o cuestan un pastón», resume Rosa Suárez, que cada vez que piensa en que tiene que dejar la quintana en la que nació se le pone un nudo en la garganta.
Según dicen, Sogepsa se comprometió en su día a ayudarles a buscar casa en el entorno próximo de Roces. Hasta la fecha, lo que han recibido en este sentido es un dossier -eso sí, de presentación impecable- con ocho alternativas posibles. Información que los vecinos podrían haber obtenido en cualquier inmobiliaria.
Las dos últimas semanas, se las han pasado yendo de Pinzales a Porceyo y de Vega a Fano, parroquias en las que están localizadas las casas que propone Sogepsa. Se trata fundamentalmente de chalés, que en algunos casos superan los 600.000 euros. Rosa, Florentino y Joaquín creen que una inversión así no se puede hacer con el dinero que les ofrecen por las expropiaciones.
Los chalés son más nuevos que las construcciones que ahora les expropian. Pero también tienen muchos menos metros de parcela y de historia familiar. La quintana en la que Rosa Suárez vive con sus padres y su hija María era ya de su bisabuela. Joaquín Suárez también defiende la herencia de sus antepasados. Y Florentino Barrial vive en Roces con su mujer, su suegra y sus dos hijos desde hace ya 49 años.
«Nosotros no pedimos más de lo que tenemos. Ni tampoco menos. Sólo queremos mantener las mismas condiciones de vida. Oye, ninguno de nosotros queríamos marchar de aquí. Lo hacemos porque nos obligan», deja muy claro Rosa Suárez. Del traslado de los hórreos se hará cargo Sogepsa. «¡Vaya amables, eh!», suelta con sorna. Del «atragantón que vamos a pasar estas navidades» no se hace cargo nadie.
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