Héctor Roces, secretario de UGT, de Gijón
«Los vecinos de la zona rural y de la obra del metrotrén están manipulados por el PP»LA NUEVA ESPAÑA (24/10/05)
Sus declaraciones no tienen desperdicio: razonadas, con argumentos,independientes,…
¿Estos son los que representan a los trabajadores, o al poder?
Héctor Roces García, de 57 años, fue reelegido el pasado sábado como secretario general de UGT de Gijón, cargo al que llegó en febrero de 2000. Respaldaron su candidatura 72 de los 100 delegados que acudieron al congreso.
-¿Satisfecho?
-Valoro muy positivamente el resultado del congreso.
-¿Y las tensiones que hubo en los últimos meses en la organización?
-En el congreso se vio que hubo una unión total. Con algunas diferencias en algunos aspectos, que es muy sano, muy respetable y muy democrático.
-En la clausura del congreso se habló de algunas empresas, como Mina La Camocha, ¿Cómo ve la situación?
-Tras las últimas noticias de la negociación del plan del carbón, se vislumbra una viabilidad y continuidad en la explotación.
-¿Y Aceralia?
-Estamos inmersos en la negociación del plan Arco, por el que ha apostado la UGT. Creemos que esta empresa va a continuar ubicada dentro de Asturias y de Gijón, aunque con una cultura laboral diferente a la que estamos acostumbrados, con conceptos como flexibilidad, movilidad y polivalencia. Eso es lo que se está negociando ahora.
-Aceralia continúa con el proceso de reducción de empleos, en las auxiliares.
-Está contemplado en el plan laboral que se firmó en 2004, las distintas reducciones además de la internalización de los compañeros de las industrias auxiliares.
-Eso ha creado tensión con trabajadores de las contratas.
-La hubo al principio, pero yo creo que fue un mal entendido.
-Ya hay quien se lamenta de la privatización de la empresa.
-Menos mal que el PP estuvo sólo ocho años en el Gobierno, que si no, no deja títere con cabeza. Todo lo privatizó.
-¿Pero no es Zapatero el que va a vender Izar Gijón?
-El PP lo mantuvo en el sector público porque no encontró comprador. Izar está en la situación que está ahora por los engaños con las ayudas públicas del PP.
-Ha comprometido el apoyo de UGT al nuevo Plan General de Ordenación Urbana. ¿Cree que puede molestar a los vecinos de la zona rural?
-No sé lo que entenderán los vecinos de la zona rural. La cuestión es qué tipo de ciudad queremos. No queremos perjudicar a nadie, pero la ciudad debe crecer y debemos acabar con la problemática que tenemos de la vivienda. Es imposible que unos jóvenes de hoy que se quieran emancipar puedan acceder a una vivienda.
-Los vecinos de las parroquias están de acuerdo en que se construyan viviendas, pero dicen que no sea a costa de sus propiedades.
-Una propiedad vale lo que legítimamente marque la ley, no lo que alguno diga que vale.
-¿A quién se refiere?
-A los afectados.
-La creación de la zona de actividades logísticas también irrita a los vecinos.
-Es un complemento esencial para el puerto de El Musel.
-Otro punto conflictivo es el nuevo trazado del túnel del metrotrén, cuya obra puede acabar paralizada por los recursos judiciales de las comunidades de vecinos.
-Yo voy a ser claro, clave y conciso. Lo que está ocurriendo en esta ciudad no ocurre en ninguna parte del mundo. Aquí hay una cantidad de abogados de caleya que asusta. Nueva York o Madrid están más afuracados que el prao de mi suegra por los topos y donde todo se cuestiona es aquí. Lo que hay detrás es un tema político, porque todo lo que sale de una Administración socialista lo cuestiona el PP.
-Son las comunidades de vecinos las que recurren por temor a que pueda haber daños en sus casas.
-Los vecinos están manipulados por el PP.
-¿Y los de la zona rural?
-Igual.
-El secretario general del PSOE de Gijón, José Manuel Sariego, pidió en la clausura del congreso de UGT el apoyo del sindicato para volver a ganar las elecciones. ¿Tan importante es su aportación?
-Lo demostramos en las últimas elecciones, tanto generales como autonómicas como locales. Vamos a seguir apoyando al Partido Socialista a nivel de Ayuntamiento, a nivel autonómico y a nivel del Estado.
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