Los promotores dicen que «ya se construye más de lo que el mercado puede absorber» EL COMERCIO (19/8/07)
El presidente de Asprocon asegura que «es lo normal» tras años de mucha actividad «Hay un exceso de producción», según Pastor
Lo que está ocurriendo es normal. Es lo que pasa cuando venimos de años de mucha actividad. Lo que hay es un exceso de producción». El presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de Gijón (Asprocon), Manuel Pastor, explica de esta forma las altas cifras de licencias de construcción registradas. Dice Pastor que se está «construyendo más de lo que puede absorber el mercado», pero que eso sólo demuestra que «el sector está sano».
La cuestión es que, en los últimos años, la construcción ha vivido una situación inmejorable. Pero el sector «no es una máquina que se pueda parar en seco». Por eso, continúa la actividad en la multitud de solares que ya habían sido comprados y contaban con proyectos. Pero el mercado ya no va al mismo ritmo y de ahí que estén bajando las ventas. En cualquier caso, la situación se va a prolongar. Pastor asegura que el número de licencias concedidas no bajará todavía el próximo año por lo mismo: los solares ya están adquiridos. Habrá que esperar aún más.
Y cuando llegue el nuevo ciclo volverá a suceder lo mismo, pero a la inversa: «El mercado querrá más de lo que se está construyendo». Eso es precisamente lo que está pasando con la vivienda de protección: «Dicen que no llega. Es que llevamos años de trámites con Roces, por ejemplo, y hasta el año que viene no podrán comenzar las obras», explica el presidente de la patronal gijonesa de la construcción. De hecho, según los últimos plazos ofrecidos por la propia alcaldesa, las obras de los primeros bloques podrían comenzar a finales del último semestre de 2008, cuando acabe la urbanización del terreno, que se lleva a cabo en estos momentos.
En cualquier caso, parece que Gijón está por encima de sus posibilidades. «Vamos a acabar el año con bastantes más de 2.000 viviendas, cuando el mercado de Gijón tiene una capacidad de absorción de entre 1.500 y 2.000 al año». Eso supondrá que, en el futuro, va a haber «stock de viviendas terminadas, porque es imposible que se pueda vender al ritmo que se construye», advierte Pastor. Mientras, se incrementa también la construcción en la zona rural, después de que el PGOU «pusiera en el mercado una cantidad tremenda de suelo», asegura Pastor. «Cada parcela multiplicó por tres su capacidad de construcción», apunta.
Lo que está ocurriendo es normal. Es lo que pasa cuando venimos de años de mucha actividad. Lo que hay es un exceso de producción». El presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de Gijón (Asprocon), Manuel Pastor, explica de esta forma las altas cifras de licencias de construcción registradas. Dice Pastor que se está «construyendo más de lo que puede absorber el mercado», pero que eso sólo demuestra que «el sector está sano».
La cuestión es que, en los últimos años, la construcción ha vivido una situación inmejorable. Pero el sector «no es una máquina que se pueda parar en seco». Por eso, continúa la actividad en la multitud de solares que ya habían sido comprados y contaban con proyectos. Pero el mercado ya no va al mismo ritmo y de ahí que estén bajando las ventas. En cualquier caso, la situación se va a prolongar. Pastor asegura que el número de licencias concedidas no bajará todavía el próximo año por lo mismo: los solares ya están adquiridos. Habrá que esperar aún más.
Y cuando llegue el nuevo ciclo volverá a suceder lo mismo, pero a la inversa: «El mercado querrá más de lo que se está construyendo». Eso es precisamente lo que está pasando con la vivienda de protección: «Dicen que no llega. Es que llevamos años de trámites con Roces, por ejemplo, y hasta el año que viene no podrán comenzar las obras», explica el presidente de la patronal gijonesa de la construcción. De hecho, según los últimos plazos ofrecidos por la propia alcaldesa, las obras de los primeros bloques podrían comenzar a finales del último semestre de 2008, cuando acabe la urbanización del terreno, que se lleva a cabo en estos momentos.
En cualquier caso, parece que Gijón está por encima de sus posibilidades. «Vamos a acabar el año con bastantes más de 2.000 viviendas, cuando el mercado de Gijón tiene una capacidad de absorción de entre 1.500 y 2.000 al año». Eso supondrá que, en el futuro, va a haber «stock de viviendas terminadas, porque es imposible que se pueda vender al ritmo que se construye», advierte Pastor. Mientras, se incrementa también la construcción en la zona rural, después de que el PGOU «pusiera en el mercado una cantidad tremenda de suelo», asegura Pastor. «Cada parcela multiplicó por tres su capacidad de construcción», apunta.
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