PSOE e IU aprueban el plan urbano como un mecanismo de control del mercado inmobiliario LA NUEVA ESPAÑA (31/12/05)
El PP votó en contra del documento, que entrará en vigor a mediados de enero, al entender que «no todas las actuaciones residenciales llevan a precios sociales»
Miriam SUÁREZ
No hubo sorpresas. El Pleno aprobó ayer, con carácter definitivo, el nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Como era de esperar, el PSOE e IU-Bloque por Asturias votaron a favor del documento, que entrará en vigor en cuanto salga publicado en el Boletín Oficial del Principado de Asturias, posiblemente a mediados de enero. El Partido Popular, único grupo de la oposición, dijo «un «no» claro» a la propuesta urbanística del equipo de gobierno, cuya tramitación tachó de «paripé».
El de ayer era el cuarto Pleno que celebraba la Corporación municipal para discutir el PGOU. El concejal de Urbanismo, Jesús Morales, recordó que la guía de este documento ha sido el segundo Plan Estratégico de Gijón, que «contó con el respaldo mayoritario del tejido social y económico de la ciudad», y en el que se puso de manifiesto «la necesidad de saltar la ronda ante el agotamiento de suelo útil para edificar». A partir de ahí, el equipo de gobierno «continuará con el modelo de ciudad que se ha venido desarrollando estos últimos veinte años».
Un modelo de ciudad que, según destacó el portavoz de IU, Jesús Montes Estrada «Churruca», «está al servicio de la mayoría» y responde a los propósitos de su coalición. A saber: «Creación de vivienda protegida y promoción de suelo industrial para generar empleo decente». Al amparo del nuevo plan urbano, se construirán 15.000 viviendas -5.000 estarán sujetas a algún tipo de protección- y se desarrollarán más de un millón de metros cuadrados de suelo industrial, con capacidad para 500 naves.
Para el PP, sin embargo, la filosofía urbanística del equipo de gobierno no se traducirá «ni mucho menos» en una contención del mercado inmobiliario. «En esta ciudad sólo gobernaron ustedes, y aquí la vivienda no ha dejado de subir. De 94.200 euros que costaba de media el metro cuadrado en 1999, se ha pasado a 180.400», apuntaron los populares por boca de su máxima portavoz, Pilar Fernández Pardo. «Hay que echarle valor. Todos sabemos que la subida del precio de la vivienda es un problema nacional generado por políticas nacionales, las que aplicó el Gobierno de Aznar. Nuestra solución no es la definitiva, pero ayudará a contrarrestar esa política nefasta», replicó el concejal de Urbanismo.
El equipo de Gobierno acusó a la oposición de «subir y bajar» en temas urbanísticos, e instó a Fernández Pardo a que expusiera su modelo de ciudad alternativo. La líder popular se defendió atacando el hecho de que «se recurra sistemáticamente a la expropiación y a Sogepsa bajo el pretexto de abaratar la vivienda -es el caso del plan especial de Roces-, cuando sus actuaciones no siempre llevan a precios sociales». Y criticó además que se hubiesen anulado los 4.000 pisos previstos inicialmente en Jove y Vega, decisión que se adoptó para atender las reivindicaciones vecinales. Nada dijo sobre la zona logística de San Andrés, cuyo desarrollo se ha sacado fuera de planeamiento, aunque sigue apareciendo en la memoria del plan como «un elemento esencial para El Musel».
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