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¿Optimismo de la voluntad? ¡ Voluntad recaudadora !

Habrá que esperar a la exposición pública del plan para conocer cómo lo «explican», de momento ya se va viendo que -tal como advertimos desde el principio- las cifras que aparecían en el documento de prioridades sobre el número de viviendas posibles no eran correctas, y también se ve que lo que ya era desmesurado antes de la crisis no les parece suficiente en la actual situación. ¿Será que mejoraron los tiempos, se prevén aun mejores y no nos enteramos? ¿Será que cada millón de metros cuadrados que dejan de ser rústicos y se hacen urbanizables, suponen como doscientos millones de euros más a la hora de calcular los impuestos? ¿Tendrá que ver con quién pone y cómo se reparten los dineros de tan «necesarios» proyectos?.

Optimismo de la voluntad

Un mensaje bancario de desesperanza frente a un Plan General entusiasmado
LA NUEVA ESPAÑA 5-7-2010
JAVIER MORÁN La municipalidad de Gijón quiere aprobar un Plan General de Ordenación (PGO) inequívocamente optimista. Vendría a ser una especie de optimismo de la voluntad al que no cabe más remedio que oponer el pesimismo de la inteligencia (con permiso de Gramsci). Dos ejemplos de entusiasmo. El PGO señala suelo para 20.000 viviendas en el plazo habitual de vigencia de un plan, que suele ser de una década. Por tanto, una media de 2.000 pisos construidos al año significa un nivel similar al de los mejores años del ladrillo. Otra nota optimista: la futura estación intermodal como «centro» de una gran operación urbanística en la que se venda suelo para viviendas de lujo. De las correspondientes plusvalías tendrá que manar el dinero para dicha estación y ambiciosas actuaciones colindantes (a similar operación en Valencia, Fomento ya le ha negado viabilidad).

Admitámoslo: no pasa nada malo con que nuestros munícipes sean optimistas. De hecho, lo mismo nos da que imaginen en el PGO que hay que reservar suelo para un parque temático de Walt Disney, o para una ciudad de la Nasa, o para una isla artificial edificable como las de Dubai, o para otra regasificadora. El papel de un PGO lo resiste todo y, de hecho, lo único que nos ha de importar es la consistencia legal del documento. De lo contrario, el TSJA tiene la gentileza de comunicar que se tire a la basura y se haga otro, como sucedió en 2009. Y lo que sí nos fastidia un poco más es que el mensaje optimista del PGO huele ya a campaña electoral, pues PSOE e IU tendrán que encarar los comicios municipales de 2011 en un momento ciertamente duro.

Hasta aquí, el optimismo de voluntad. ¿Y el pesimismo de la inteligencia? No aburriremos. Baste con señalar que un nuevo y previsible endurecimiento de las condiciones crediticias de los bancos tiene entre sus objetivos el de provocar ajustes que el propio sector inmobiliario se niega a ejecutar. A la puerta de los bancos se rotulará un «lasciate ogni speranza», como a la entrada del infierno de Dante. «Perded toda esperanza» los que esperéis crédito fácil para vivienda.

Un mes clave para el urbanismo

El PGO aumenta la superficie urbanizable y la industrial y recoge nuevas tipologías de suelo
En unas semanas, Gijón aprobará su nuevo catálogo y el Plan General de Ordenación
EL COMERCIO 5-7-2010
Casi seis años y medio después, como si nada en medio hubiera ocurrido, Gijón está en el mismo punto. El 9 de febrero de 2004, el Pleno del Ayuntamiento de Gijón aprobó de forma inicial el Plan General de Ordenación Urbana, tan sólo dos días después de que miles de personas salieran a la calle en la primera de las tres ‘marchas verdes’. El próximo día 30 de julio, lo dicho, seis años y medio después, Gijón repite trámite, al aprobar de forma inicial el nuevo Plan General de Ordenación, en esta ocasión tras la anulación del documento por parte de los tribunales. Así, con la primera Comisión de Urbanismo monográfica sobre el PGO, celebrada el viernes, arrancó un mes absolutamente clave para el urbanismo gijonés.
Y no sólo por el PGO, documento principal para la ordenación del municipio, sino también por el catálogo urbanístico, cuya revisión comenzó también en 2006 y que hasta ahora no ha sido posible sacar adelante. El catálogo se ‘descuelga’ del propio PGO, es decir, el Ayuntamiento estaba obligado a revisarlo tras la aprobación del Plan de Ordenación, que había recibido el visto bueno definitivo en 2005. Estaba previsto que Gijón contase con un nuevo listado de edificios y jardines protegidos a finales de 2007, pero ha sido necesario esperar un poco más. De hecho, el pasado mes de abril hubo que anular la suspensión cautelar de licencias a edificios catalogados, porque había transcurrido el plazo máximo legal de dos años.
Así, en el mismo Pleno, el mismo día 30, Gijón dará también el visto bueno a su nuevo catálogo urbanístico, aunque en este caso se trata de la aprobación definitiva, después de que el catálogo haya pasado por dos periodos de información pública, habiendo recibido en el último 49 alegaciones. El documento recoge nada menos que 2.878 elementos, un aumento considerable teniendo en cuenta que el anterior catálogo, realizado en los años 80, contenía unos 800.
Cuando acabe este mes de julio, por lo tanto, Gijón sabrá con toda seguridad qué elementos tienen protección, en qué grado y qué tratamiento hay que darles. Y sabrá también cuáles son las bases del futuro ordenamiento de la ciudad, algo de lo que ya se han empezado a desvelar cuestiones. Como que el municipio verá aumentar su suelo industrial, pero también el edificable. Ambas cuestiones son novedades respecto a lo planteado en el documento de prioridades. En ninguna de las tres opciones planteadas se hablaba de aumentar el suelo industrial. De hecho, se aseguraba que «parece previsible que las necesidades del concejo podrían ser satisfechas, a corto y medio plazo, básicamente, por las áreas de Lloreda y la ZALIA». Por eso, tan sólo se preveía aumentar el área industrial de Roces, en unos 90.000 metros cuadrados, y también la de Porceyo.
Pero ahora se ha anunciado que Gijón contará con otro gran polígono industrial, en Somonte, de más de medio millón de metros cuadrados. Absoluta novedad, más aún teniendo en cuenta que el polígono reservará una parte de su extensión para usos terciarios, pensando en la posibilidad de recuperar el abandonado proyecto de iniciativa privada para un circuito en Sotiello.
La segunda gran novedad del plan es que contará con más suelo urbanizable, a pesar de no incorporar nuevas bolsas de suelo ni aumentar la edificabilidad en las ya previstas. Aún así, Gijón ganará suelo para casi 3.000 viviendas no previstas en la opción 1, y todas dentro de la trama urbana, donde «se han identificado espacios vacíos que no tenían aprovechamiento residencial y que tienen capacidad para ello», explica el concejal de Urbanismo, Pedro Sanjurjo. Esas 3.000 viviendas se suman a las entre 8.000 y 9.000 que aún se pueden construir en el suelo no desarrollado de planes anteriores. Más las 8.000 que, aproximadamente, se derivarán de los nuevos suelos urbanizables, suman las 20.000 nuevas viviendas que se podrán construir en Gijón en los próximos diez años. Claro que eso siempre dependerá de la iniciativa privada y el calendario que los propios constructores vayan marcando.
En cualquier caso, el Ayuntamiento pondrá a disposición suelo para mantener la media de las 2.000 viviendas construidas al año, media que no se ha dado en 2008 y 2009, pero que los técnicos municipales, es evidente, confían en recuperar. En 2008 se concedieron 1.930 licencias, aunque sólo 500 de ellas fueron para vivienda libre. El resto lo acaparó el área residencial de Roces. En 2009 se concedieron 1.674 licencias.
Interés agropecuario
La última novedad de las anunciadas el viernes por Pedro Sanjurjo son las tipologías de suelo. Se introduce, por ejemplo, el suelo de interés agropecuario, que supondrá un 18% del total de la extensión de la ciudad. Junto a los suelos tradicional-rural, el de riesgos y el forestal suman el 30% del total y «son suficientes para garantizar la supervivencia de la actividad agrícola y ganadera» en el concejo, defiende el equipo de gobierno. También son novedad los corredores fluviales, que protegen las zonas con riesgo de inundación, siguiendo indicaciones de los técnicos municipales pero también de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico. Los corredores forman parte del 24% del territorio que contará con alguna especial protección (junto con las reservas ambientales, la protección y recuperación ambiental y la cultural).
Estas son las premisas, que se irán matizando y ampliando, pero que siempre perseguirán el objetivo de un Gijón «más industrial y productivo y con el suelo necesario para garantizar la necesidad de vivienda».

1 comentario sobre ¿Optimismo de la voluntad? ¡ Voluntad recaudadora !

  • María

    Muy buena la última frase del concejal de urbanismo! El objetivo es «garantizar la necesidad de vivienda».
    Nada de atender la necesidad de vivienda y acabar con ella. Con el juego que les da engañar con la excusa de los necesitados de vivienda, hay que garantizar que siempre haya muchos, no cabe duda.

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