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Los arquitectos ante el PGO

Las palabras que se reproducen a continuación, que bien podrían ser nuestras, son de arquitectos:

-En una lectura simplista del documento de prioridades da la impresión de que se ha querido ir a velocidad de crucero al hilo de las distintas sentencias judiciales desfavorables para salvar el planeamiento anterior. Sin embargo, la evolución de la ciudad va a otros ritmos. Hay plazos administrativos que cumplir, pero en este proceso de revisión debe tomarse en consideración todo lo sucedido en el periodo 2005-2009, porque no conviene errar más.

-Entendemos, y así lo hemos recogido en nuestro documento de sugerencias, que el cálculo del número de viviendas para los próximos años debe hacerse con el máximo rigor. La situación económica es lo suficientemente incierta como para no hacer proyecciones a muy largo plazo. La ciudad interna consolidada también presenta oportunidades para recualificar zonas. Y creemos que la distribución de la vivienda de protección tiene que estar presente en todos los suelos urbanizables

Es necesario recuperar la idea de fortalecer barrios y reconstruir áreas urbanas, además de contribuir a mejorar las condiciones energéticas de los edificios. Todo eso será el futuro más inmediato. La edificación se orientará hacia la reconstrucción y revitalización de las áreas urbanas. En el futuro las urbes, obligatoriamente, tienen que dejar de consumir tanta energía y emitir gases contaminantes y resolver el problema de los residuos. El Observatorio de la Sostenibilidad nos advierte de que en 2030 necesitaríamos dos planetas si mantenemos el ritmo de construcción de ahora.

La edificación consume muchos recursos naturales. El 50% de esos recursos se los lleva sólo la actividad edificatoria

La ASA, que agrupa a algo más de un millar de arquitectos y urbanistas españoles, apuesta por revisar el crecimiento indiscriminado de las ciudades y plantea una vuelta a la rehabilitación de las viviendas en las tramas urbanas actuales.

«el tamaño de las ciudades habrá que determinarlo dentro de unas nuevas relaciones con la naturaleza y el medio rural»

¿Habrá leído Sanjurjo algo de esto? ¿Habrá leído las alegaciones? ¿Algún miembro o miembra del equipo de gobierno municipal les prestará una mínima atención a estos asuntos? Nuestra duda es voluntarista: razonablemente no hay indicios para esperar que los ediles piensen en algo que no sea su propio beneficio; nada indica que no sigan en lo mismo, es más, las declaraciones de Sanjurjo al referirse a  la reciente contratación externa de estudios que deberían estar realizados con anterioridad a la redacción del documento de prioridades  reflejan que sigue en más de lo mismo.

El PGO debe evitar nuevos Viesques

El Comercio 5-4-2010 Entrevista a Angel Noriega Decano del Colegio de Arquitectos de Asturias. Ángel Noriega está a punto de agotar su segundo mandato al frente del Colegio de Arquitectos de Asturias y adelanta que no optará a la reelección para aplicar estrictamente la reforma estatutaria que él mismo impulsó. «Es interesante para la profesión que haya una rotación», afirma desde su estudio de Cimadevilla, donde también repasa algunos de los asuntos más candentes del urbanismo gijonés.

-¿Qué oportunidades y desafíos representa para su sector la revisión del PGO en curso?

En una lectura simplista del documento de prioridades da la impresión de que se ha querido ir a velocidad de crucero al hilo de las distintas sentencias judiciales desfavorables para salvar el planeamiento anterior. Sin embargo, la evolución de la ciudad va a otros ritmos. Hay plazos administrativos que cumplir, pero en este proceso de revisión debe tomarse en consideración todo lo sucedido en el periodo 2005-2009, porque no conviene errar más.

-¿Cuáles son los aspectos en que habría que incidir?

-Entendemos, y así lo hemos recogido en nuestro documento de sugerencias, que el cálculo del número de viviendas para los próximos años debe hacerse con el máximo rigor. La situación económica es lo suficientemente incierta como para no hacer proyecciones a muy largo plazo, aunque así sea más difícil acertar con la planificación. La ciudad interna consolidada también presenta oportunidades para recualificar zonas. Y creemos que la distribución de la vivienda de protección tiene que estar presente en todos los suelos urbanizables, porque cualquier persona podemos ser demandante de ella como para concentrarla en áreas concretas. Objetivos y parámetros

-¿Qué grado de detalle debe tener el nuevo documento urbanístico?

-Al Plan General no se le puede pedir un nivel de complejidad que lo lleve al colapso por meter en él demasiadas cosas. A veces parece que queremos convertir esa norma en las reglas del juego y la convivencia ciudadana y no es necesario. Lo que sí debe formular de forma clara en sus propuestas son los objetivos de crecimiento y meter los parámetros mínimos necesarios en aras de la seguridad jurídica. Sin embargo, el desarrollo más particularizado de las actuaciones debe abordarse en la escala de los planes especiales y los planes parciales.

-¿Qué errores no se deben repetir con esta revisión del PGO?

-Las directrices contenidas en la norma tienen que permitir un control hasta el nivel de urbanización de cada zona. A veces en el pasado ese control no fue tan exhaustivo y dio lugar a ejemplos como Viesques que no se pueden volver a repetir, ya que allí la calidad de urbanización presenta diferencias según en qué calles. Se puede generar una imagen unitaria de ciudad sin renunciar a la diversidad.

-¿Y qué soluciones deben plantearse para el frente marítimo de la zona Oeste?

-Apuesto por un esquema director para que las distintas piezas que se vayan diseñando allí se inserten en él bajo criterios de unidad. Lo que no puede hablarse es de intervenciones aisladas ahora en el solar de Naval Gijón y mañana en otro polígono industrial.

-Aun así, ¿le satisface la propuesta de parque empresarial para el astillero desmantelado de Pymar?

-Mi opinión particular es totalmente favorable a dedicar ese solar a tejido productivo de alto valor añadido con áreas terciarias, ya que de esta forma estará en contacto con una zona residencial potente y unas condiciones ambientales inmejorables. Todo ello ayudará a recortar desplazamientos. Además esta oportunidad es compatible con otros usos relacionados con el ocio y el disfrute ciudadano.

-¿Cree que la tasación del suelo puede convertirse en un obstáculo como en Mina La Camocha?

-Las empresas implicadas deben dejar las cuestiones contables aparte, porque no pueden hacer inviables operaciones que necesita la ciudad en La Camocha y la zona de los astilleros por conseguir plusvalías indecentes. De lo contrario, haría falta construir viviendas de lujo para pagar ese suelo.

-¿Y no es la excesiva dependencia de las plusvalías un hándicap para el plan de vías?

-Es uno de los condicionantes de la operación de soterramiento. Sin embargo, opino que es un espacio cualificado que tendrá salida en una situación de normalidad del mercado, que desde luego no es la de 2006, que ya es irrepetible. El desarrollo del plan de vías será más un cuestión de oportunidad que probablemente sufrirá retrasos. Me sigue pareciendo un diseño aceptable, con la edificación en altura, para esa zona. Lo que no debe resentirse en ningún caso es la calidad de las piezas que surjan.

-¿Qué expectativas tiene puestas su profesión en Tabacalera?

-El concurso convocado por el Ayuntamiento va a ser un éxito de participación con la presencia de más de 50 equipos de arquitectura regionales, nacionales y no descarto que de fuera, a pesar de la dificultad que entrañaban las bases. El conjunto de la profesión se va a gastar medio millón de euros en trabajos que no va a cobrar. Los concursos son una ruina para los arquitectos, pero muy rentables para los gestores públicos ya que sólo gana uno de los candidatos. Aun así, son una buena forma de proyectar. Inspecciones de edificios

-¿Considera importante la regulación de las inspecciones técnicas de edificios (ITE) en la ciudad?

– En un periodo de recesión económica como éste es importante, porque puede incentivar la rehabilitación del parque inmobiliario, que también es arquitectura. La ITE es una medida de prevención, pero no resuelve el 100% del problema. Si se regula, las inspecciones aportan un conocimiento profundo sobre el estado de una edificación, pero luego hay una segunda parte -la actuación sobre los inmuebles- que debe venir acompañada de medidas económicas para su aplicación.

-¿De qué forma ha padecido su sector la crisis económica?

-Contamos con un indicador elocuente de la caída brutal de actividad, que es el visado de los proyectos de vivienda. En 2007 visamos en toda Asturias proyectos para 14.000 viviendas, en 2008 la cifra se redujo a 7.000 y el pasado año bajó hasta 4.300. La crisis pasa factura, los estudios de arquitectura reducen sus plantillas y los profesionales intentan salvar la situación apoyándose unos a otros ante los nuevos encargos. Ahí entra la especialización. El arquitecto ya no sólo está pendiente de recibir el encargo para una edificación concreta, sino que puede ser parte de un equipo con una respuesta profesional más rápida a través de las nuevas tecnologías.

«El concepto de ciudad se ha deformado y adaptado al interés empresarial»

La Nueva España 23-4-2010 Entrevista al arquitecto Arturo Gutiérrez de Terán, ex consejero de Ordenación del Territorio en el gobierno autonómico con Pedro de Silva. El arquitecto Arturo Gutiérrez de Terán, ex consejero de Ordenación del Territorio en el gobierno autonómico con Pedro de Silva, es miembro de la Asociación Sostenibilidad y Arquitectura (ASA) que dirige María Jesús González y que este fin de semana celebra en Asturias un encuentro para definir los puntos principales de la Carta del Transcantábrico. El documento, fruto del trabajo colectivo de un grupo de ciudadanos voluntarios, entre ellos, arquitectos y urbanistas, pretende ser la hoja de ruta de lo que deben ser las ciudades del futuro.

-¿Por qué una «Carta del Transcantábrico» para hablar de ciudades sostenibles?

-Durante el día de hoy debatiremos a bordo del Transcantábrico precisamente sobre esa cuestión para obtener un documento consensuado. La carta quiere estimular a los profesionales porque vemos muy difícil que por decisiones políticas o legislativas se logre el objetivo de la sostenibilidad si no se toma conciencia por parte de quienes la tienen que llevar a la práctica, que no son otros que los propios ciudadanos.

-¿Cómo se debe orientar esa tarea en tiempos de crisis?

-La crisis nos está dando pistas. Es necesario recuperar la idea de fortalecer barrios y reconstruir áreas urbanas, además de contribuir a mejorar las condiciones energéticas de los edificios. Todo eso será el futuro más inmediato. La edificación se orientará hacia la reconstrucción y revitalización de las áreas urbanas. En el futuro las urbes, obligatoriamente, tienen que dejar de consumir tanta energía y emitir gases contaminantes y resolver el problema de los residuos. El Observatorio de la Sostenibilidad nos advierte de que en 2030 necesitaríamos dos planetas si mantenemos el ritmo de construcción de ahora.

-¿Qué es lo más urgente?

La edificación consume muchos recursos naturales. El 50% de esos recursos se los lleva sólo la actividad edificatoria, otro tanto ocurre con los consumos energéticos de los edificios. Todo ello, sin contar la parte de los vehículos y las emisiones que producen.

-¿Qué alternativas propone en el ámbito de la movilidad?

-Aparte del coche eléctrico habrá que seguir profundizando en el transporte colectivo e ir pensando en que el territorio que no es infinito y que tenemos que empezar a olvidar el uso del vehículo privado para ir a todas partes. De ahí deriva la idea de que es mejor diseñar ciudades más compactas frente a modelos metropolitanos más extensos o difusos. El modelo de lo que era una ciudad de provincia como Oviedo o Gijón hace 30 ó 40 años se ha roto.

-Proponen el ferrocarril como columna vertebral para un desarrollo sostenible.

-El tren es una parte simbólica de nuestras reivindicaciones. Concluir el debate a bordo del Transcantábrico es una forma de resaltar las posibilidades de este medio de transporte pero la sostenibilidad abarca muchísimos aspectos.

-¿Por ejemplo?

-A escala de economía local. Se han alargado mucho los trayectos para ir a trabajar o para ir a comprar. Ahora mismo en Gijón hay que salir fuera para hacer la compra y en Oviedo para ir al cine hay que recorrerse unos kilómetros. Nadie nos ha pedido opinión sobre eso y creo que ni la propia Administración preveía las consecuencias. Al final el beneficiario de ese modelo de ciudad es el empresario que consigue suelos rústicos baratos para montar una empresa claramente urbana, por tanto, se ha deformado el concepto de ciudad y se ha ido haciendo a semejanza de las iniciativas empresariales. Esto hay que quebrarlo, la ciudad es un valor de uso no un valor de cambio. No puede haber un millón de viviendas vacías y que eso sea una inversión, uno no puede estar en las dos partes: invirtiendo y construyendo ciudad.

-¿Cabe achacarle todos los males a la especulación urbanística?

-El boom inmobiliario ha destapado problemas y ha hecho ver más claro lo que ya se estaba previendo, ha acelerado el proceso y en lugar de hablar de 2020 ó 2050 se ha adelantado pero lo cierto es que las circunstancias son las que son.

-Ante este panorama, ¿qué futuro le augura a las ciudades?

-Los efectos de la revolución industrial han tocado a su fin. Hemos vivido con planificaciones de ciudades consecuencia de esa etapa y hemos llegado a un exceso de consumos. Nos encontramos ante un auténtico cambio de era como sucedió entonces pero sólo estamos en los principios. Estas cosas tienen eco años después pero los colegas de profesión que estamos aquí hace años que lo estamos viendo, y muchos más ciudadanos.

-Como buen conocedor de la ordenación territorial de Asturias, ¿qué opina del modelo actual?

-La Asturias central tiene su propia singularidad metropolitana. No se puede ver a las ciudades de esta zona de modo aislado. Hay decisiones tomadas por el gobierno autonómico que debieran hacerse de acuerdo con las ciudades; ello hace que exista una metrópoli real de hecho pero no de derecho. La iniciativa conjunta de la capitalidad europea de la cultura era una magnífica idea pero se ha quebrado porque todavía no somos capaces de llegar a acuerdos políticos. Un ejemplo: Siero concede licencias para un centro de ocio y comercial que vive mayormente de la población de Oviedo. Ahí no pueden tener la decisión sólo los ayuntamientos sino también las comunidades autónomas o un consejo de municipios que aborden cuestiones gruesas y de infraestructuras. Ese tipo de ciudad polinucleada tiene que ir acompañado de un sistema de transporte colectivo muy intenso, en este caso, el tren.

-¿Qué le parecen los planes que maneja el gobierno regional para el área central?

-No los conozco en profundidad pero creo que antes que hacer planes concretos se han hecho muchos intentos y nunca han fructificado como para llegara un acuerdo político. El gobierno autonómico y los principales ayuntamientos del área central deben llega a un consenso sobre cuestiones territoriales que competen al conjunto de municipios. Si se toman iniciativas sin estar de acuerdo con los municipios implicados eso no funcionará. La toma de decisiones debe ser sea siempre colectiva y participada.

Volver a pensar la ciudad

La Nueva España-25-4-2010 La Asociación Sostenibilidad y Arquitectura apuesta en su «Carta del Transcantábrico» por un modelo urbano menos invasivo «La ciudad del siglo XXI demanda una visión global en la que, estando presentes los especialistas, se consiga una relación dialéctica con los enfoques más generalistas para interpretar nuestras ciudades como casa común y lugar esencial de encuentro, intercambio, convivencia y desarrollo vital».

Ésta es la piedra angular de la llamada «Carta del Transcantábrico» impulsada por la Asociación Sostenibilidad y Arquitectura (ASA), que ayer se dio a conocer en el transcurso de una reunión que se celebró en Laboral Ciudad de la Cultura. La presidenta de ASA, la arquitecta María Jesús González Díaz, explicó que el objetivo de la «Carta del Transcantábrico» es incidir en un replanteamiento del crecimiento de las ciudades desde una óptica «independiente, voluntaria y constructiva», con el objetivo de contribuir a «una mayor calidad de vida de los ciudadanos».

En este sentido, la ASA, que agrupa a algo más de un millar de arquitectos y urbanistas españoles, apuesta por revisar el crecimiento indiscriminado de las ciudades y plantea una vuelta a la rehabilitación de las viviendas en las tramas urbanas actuales, puesto que, afirmó María Jesús González, «no podemos seguir construyendo viviendas indiscriminadamente», como sucedió en los últimos años con el llamado «boom» inmobiliario.

Por ello, en la «Carta del Transcantábrico» se «hace un llamamiento al conjunto de la sociedad sobre la conveniencia de repensar sobre aspectos de profundo calado en la forma de concebir, construir y vivir nuestras ciudades, sus edificios, sus espacios y sus áreas de influencia, contribuyendo así a paliar los efectos del cambio climático con criterios culturales, científicos, de interés social y económicamente viables y sostenibles».

En definitiva, «el tamaño de las ciudades habrá que determinarlo dentro de unas nuevas relaciones con la naturaleza y el medio rural», sostiene la «Carta».

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