|
MARBELLA DE LA COSTA VERDE
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
Asturias quiere frenar las viviendas unifamiliares y fomentar la rehabilitación y las urbanizaciones. El Principado afirma que la proliferación de casas dispersas «privatiza el paisaje colectivo» y hace aumentar los costes LA NUEVA ESPAÑA (28/4/06)
Preparando el terreno para las 60.000 viviendas ¡Por qué va a ser ilegal la especulación si se puede legalizar,...! Oviedo, María ALONSO El Gobierno regional pretende poner freno a la construcción de viviendas unifamiliares en Asturias para promover, en cambio, la rehabilitación y la construcción de urbanizaciones. Así figura en la propuesta de nuevas directrices regionales de ordenación del territorio elaborada por el Principado, que ahora se someterá a un amplio debate político y social y en la que también se defiende la prohibición de tirar casas en la zona rural y se exige tipología tradicional en las nuevas edificaciones en el campo. El documento aboga por impedir las edificaciones residenciales «aisladas», al considerar que «privatizan el paisaje colectivo y encarecen los precios». Por ello, se considera que a la hora de dar permiso a un particular para construir una casa no solamente se debe tener en cuenta el proyecto y si la finca es o no urbanizable, sino que se debe estudiar el conjunto. «La demanda de viviendas no urbanas no debe satisfacerse individualmente», se afirma. En el documento se sostiene que se está dando un proceso de ocupación del territorio basado en la implantación aislada de vivienda unifamiliar, «sea de segunda o de primera residencia», y se añade que esta situación «no debe contenerse sólo por la vía del planeamiento y disciplina urbanística, sino que precisa de medidas normativas más determinantes y siempre planteadas bajo una perspectiva regional». El aumento de la segunda residencia es una de las características que marcan el crecimiento de determinadas zonas de Asturias, y el oriente de la región es el mejor ejemplo. Mientras que en los últimos 31 años la comarca oriental ha perdido un 20 por ciento de su población, el crecimiento residencial de la zona ha sido del 61 por ciento debido al incremento de la segunda residencia, que ha hecho que la mitad de las casas de la comarca oriental no sea la vivienda principal. En la lista de zonas con mayor número de segundas residencias está también el occidente interior, donde un 37 por ciento de casas corresponden a esta categoría, seguido por la costa occidental, con el 32 por ciento. Frente al incremento del parque de edificaciones en las alas debido a las segundas residencias, destaca también el proceso de concentración de la población en el centro de la región. Oviedo y su entorno se configuran como la zona más dinámica. Entre 1970 y 2001 experimentó un crecimiento poblacional del 29 por ciento y un crecimiento del parque de viviendas del 105 por ciento. Sólo la zona central costera, en la que están incluidos Gijón, Avilés y los municipios colindantes, mantiene un saldo poblacional positivo, como en Oviedo, con un crecimiento demográfico del 21 por ciento y un aumento del parque de viviendas del 79 por ciento. Este proceso de concentración en el centro conlleva el hecho de que la mitad de los que actualmente viven en el área central no nacieron en ella. Solamente el 51,4 por ciento de los habitantes de Oviedo nacieron en el concejo y el 29,7 por ciento emigraron desde otro municipio. En el caso de Gijón la situación todavía es más acusada, ya que el 44,9 por ciento de sus habitantes nacieron en el municipio y el 32,7 proceden de otro concejo de la región. El récord lo ostenta Siero, donde son más los que proceden de otro concejo, un 47,4 por ciento, que los que nacieron en él, un 40,2 por ciento. |
| |