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Dicen alegrarse por los vecinos de Granda, pero entienden como «un juego sucio» de Sogepsa el hecho de que el plan especial suavice las condiciones urbanísticas que pesaban sobre esta parroquia mientras que «dan a muerte» en Roces. LA NUEVA ESPAÑA (28/3/06) El colectivo vecinal reclama una subida hasta los 90 euros en el precio del metro de suelo que se expropiará para la gran operación de los 3.700 pisos. La urbanización de Roces, donde se expropiará suelo para 3.700 pisos, cargará con el gasto de los nuevos viales y de soterrar el tendido eléctrico en la zona. En Granda, los vecinos podrán construir 80 chalés sin costes extraordinarios ni cesiones de suelo. «Con tal de quitarse problemas de encima, a Sogepsa no le importa cometer injusticias», lamentan los expropiados.
Miriam SUÁREZ
«Eso es juego sucio». Así calificaban ayer los vecinos de Roces el modo en que la Consejería de Infraestructuras y Sogepsa (la Sociedad Mixta de Gestión y Promoción del Suelo) están llevando el plan especial que afecta tanto a esta parroquia como a la de Granda. En Roces, habrá expropiaciones. En Granda, los propietarios afectados por dicho plan podrán construir unos 80 chalés, y sin tener que ceder suelo ni al Ayuntamiento ni para viales.
La actuación de Sogepsa abarca una superficie de 968.000 metros cuadrados. Inicialmente, todo el terreno estaba sometido a expropiación. Pero el proyecto ha dado muchas vueltas en los dos años que ha durado su diseño y tramitación. Hasta el punto de que Granda se libra ahora del proceso expropiatorio y, aunque Sogepsa puso condiciones a la nueva situación, incluso esas exigencias han ido suavizándose. Se les exime de cualquier cesión de suelo y también de los gastos extraordinarios que puedan derivarse de la urbanización de sus parcelas, como el soterramiento de la línea de alta tensión que las atraviesa.
«Nos alegramos mucho por ellos», aseguró ayer Rosa Suárez, en nombre de los expropiados de Roces. De lo que no se alegran tanto los vecinos de esta parroquia es de la forma de actuar de la Administración. «Hacen y deshacen a su conveniencia. Y ésta es la prueba», critican. «Con tal de quitarse problemas de encima, no les importa cometer injusticias», encadenan en lo que consideran trato de favor con los de Granda. Al sumar los terrenos de Granda al ámbito de actuación del plan especial, Sogepsa gana edificabilidad para poder construir en Roces unos 3.700 pisos, en su mayoría de protección. Y, al atender el grueso de reivindicaciones de la parroquia de Granda, merman la presión social sobre un proyecto que será clave para que el Gobierno de Vicente Álvarez Areces pueda cumplir sus compromisos de vivienda. «A unos los benefician y a otros nos dan a muerte, sin punto intermedio», señalaron los expropiados, que no perdonan el hecho de que «la urbanización de Roces cargue con todos los gastos del soterramiento de las líneas de alta tensión y de la construcción de viales». Algo que, a su juicio, condiciona la valoración de los bienes expropiados. Los vecinos de Roces reclaman 90 euros por metro cuadrado y Sogepsa, alegando que los costes de urbanización no les deja otro margen, ofrecen un máximo de 60. «No pedimos hacer chalés, pedimos un precio justo por nuestro suelo», puntualiza.
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