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LA NUEVA ESPAÑA (20/1/06)
El proyecto presentado en el Ayuntamiento incluye siete viales de hasta 29 metros de ancho y el soterramiento de 1.710 metros de tendido eléctrico
El futuro parque residencial de Roces, en el que se construirán unas 3.700 viviendas, se estructurará en torno a siete avenidas y tres glorietas. Esta trama viaria se apoyará en la Carretera Carbonera, que se desdoblará a lo largo de 425 metros, y en la de Pola de Siero. Estos dos ejes de comunicación de la red autonómica pasarán a convertirse en acceso oeste y este, respectivamente, de la nueva zona de pisos. La operación, gran apuesta electoral del Gobierno de Areces, se completa con actuaciones tan complejas como el soterramiento en galería visitable de 1.710 metros de tendido eléctrico.
Miriam SUÁREZ
La Sociedad Mixta de Gestión y Promoción del Suelo (Sogepsa) tiene previsto construir tres glorietas y siete viales «principales», con anchuras de hasta 29 metros, para articular las comunicaciones del llamado parque residencial de Roces. Este nuevo tejido viario se apoyará en la actual red autonómica, y más concretamente en la Carretera Carbonera y la de Pola de Siero. Ambas infraestructuras experimentarán una transformación notable.
Según figura en el proyecto de urbanización de Sogepsa, la Carretera Carbonera (AS-246) se desdoblará en el tramo que discurre paralelo a la nueva área residencial de Roces. En dicho tramo, de 425 metros de longitud, la calzada pasará a tener cuatro carriles -dos para cada sentido de circulación- y una acera de tres metros de ancho en la margen izquierda. Para repartir el tráfico hacia la zona de pisos, se construirá una gran glorieta. Será el acceso oeste.
En cuanto a la carretera de Pola de Siero (AS-248), la sociedad mixta plantea actuar sobre su trazado intercalando otra rotonda, que se convertirá en el acceso este de la futura urbanización. Ya dentro del parque residencial de Roces, el tráfico se canalizará a través de siete viales -dos de ellos con franjas de 2,50 metros para aparcamientos en línea- y una glorieta central. Todo ello tiene como objetivo dar servicio a los 3.700 pisos que se construirán en la zona, el 82 por ciento en régimen de protección.
Sólo el proyecto de urbanización de Roces, que el miércoles fue remitido al Ayuntamiento, está presupuestado en 35,6 millones de euros. La operación al completo supera los 82 millones. Es, de hecho, la gran apuesta electoral del Gobierno de Vicente Álvarez Areces en materia de vivienda. También es una de las más polémicas, ya que habrá que expropiar unas cincuenta hectáreas de terreno. El consejero de Infraestructuras y presidente de Sogepsa, Francisco González Buendía, firmará hoy en Oviedo con representantes del Llano 2000 el acta de ocupación y el pago de la extinción de su derecho de arrendamiento sobre los campos de fútbol que esta sociedad deportiva explotaba en Roces. La Sociedad Mixta ha llegado a acuerdos con los propietarios de la mitad del suelo afectado por la operación. En los próximos días se empezará a tramitar el expediente expropiatorio. Mientras, los técnicos del Ayuntamiento de Gijón deberán ir examinando el proyecto de urbanización para comprobar si se ajusta o no a las directrices municipales. La documentación, firmada por el ingeniero Gerardo Quirós Muñiz, deberá someterse luego al dictamen de la Junta de Gobierno. Los tres tomos enviados por Sogepsa detallan cada una de las obras que será necesario ejecutar en Roces para equipar la nueva área residencial y dotarla de servicios.
Las cifras hablan por sí solas: un movimiento de tierras de 814.993 metros cúbicos, 7.326 metros de tuberías para el agua potable, una red de saneamiento con 7.059 metros de colectores y aliviadero de tormentas, y 15.000 metros de canalizaciones para la distribución de la energía eléctrica. Aunque una de las intervenciones más complejas, y con mayor incidencia en el presupuesto final, será el soterramiento de la línea de alta tensión Corredoria-Castiello / Pumarín-Castiello, que atraviesa el ámbito de actuación.
Esta obra tiene dos asignaciones presupuestarias en el proyecto de urbanización. Por un lado, se le atribuye un coste de 1.306.355 euros en el capítulo relativo a la distribución de la energía eléctrica. Por otro, en las últimas páginas del tercer tomo se habla de una variante en el soterramiento de esta línea de alta tensión, cuyo coste asciende a 4,5 millones de euros.
El tendido se soterrará en galería visitable a lo largo de 1.710 metros. La canalización se dispondrá en terrenos de dominio público o en vías de urbanización. Los técnicos contratados por Sogepsa apuestan por una traza «lo más rectilínea posible, a poder ser en paralelo a las fachadas de los edificios principales».
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